El Movimiento Civíco Participación Ciudadanía exigió al Presidente Danilo Medina, entereza, firmeza y voluntad para avanzar con urgencia y sin temores, e iniciar las correcciones de los entuertos creados por décadas en la administración pública y dar paso a la necesaria supresión de entidades ineficaces, como la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE). 

El coordinador de PC, Cándido Mercedes, dijo que es necesaria la aprobación del Reglamento de Aplicación de la Ley Orgánica de la Administración Pública y la firme determinación de garantizar su cumplimiento.

Recuerda al Presidente Danilo Medina, la firma del Protocolo por la Transparencia y la Institucionalidad, donde se comprometía en la medida 7, a: “Auspiciar la eliminación de la duplicidad existente en varios órganos de la administración pública, suprimiendo cuantas instituciones sean excedentes y procurando, cuando fuese necesario, el apoyo del Congreso Nacional para los cambios legislativos requeridos para consolidar órganos que cumplen funciones parecidas o superpuestas y de esta manera contribuir a la erradicación del clientelismo, una perniciosa forma de corrupción”.

“Desde Participación Ciudadana demandamos mayor racionalidad en el Estado, urge y apremia la revisión del  tamaño, las funciones  y la estructura interna de los entes y órganos del Estado, porque la forma organizativa que adopte la Administración serán las necesarias para el cumplimiento de sus metas y objetivos en la utilización racional de los recursos del Estado”, señaló.

Dijo que La Constitución dominicana consagra las bases fundamentales de organización y funcionamiento de la Administración Pública, pero se hace necesario que la estructura, competencia y funcionamiento del sistema burocrático responda a reglas de eficiencia, transparencia, participación y coordinación.

“En la República Dominicana los entes y órganos deben ser creados y diseñados atendiendo a criterios de racionalidad y coherencia, partiendo de las necesidades concretas de la sociedad y no para facilitar las designaciones o pagar apoyos clientelares de las estructuras partidarias o concesiones patrimonialistas”, Recordó Mercedes.

Dijo que La Carta Magna, en su disposición transitoria decimosexta, manda la aprobación de una Ley de Organización y Administración General del Estado, la que debió entrar en vigencia a más tardar en octubre de 2011 en forma de ley orgánica conforme al artículo 112 de la propia Constitución.

“En cada período de gobierno se agregan más y más instituciones, a veces con funciones semejantes y compitiendo con instituciones existentes dentro del Poder Ejecutivo, y la competencia es aún mayor con la administración local representada por los Ayuntamientos y las Juntas de Distritos Municipales. Un ejemplo típico se presenta en el área de las obras públicas. Dos casos de duplicidad de funciones que llaman mucho la atención es la existencia de la Dirección General de Mantenimiento de Carreteras y Caminos Vecinales, perteneciente al Ministerio de Obras Públicas (MOPC), y la Dirección General de Embellecimiento de Carreteras y Avenidas de Circunvalación, dependiente de la Presidencia de la República; con igual duplicidad se encuentra la Dirección de Supervisión y Fiscalización de Obras, dependiente del MOPC, y la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE), dependiente de la Presidencia de la República”, explica PC.

 

Agrega que esa situación de duplicidad de funciones y aumento de competencias a través de decretos,  se ha presentado en los diferentes gobiernos de los diferentes partidos y ha sobrepasado la partidocracia para hacerse una práctica estatal cotidiana.