Santo Domingo.- La razón por la que fueron apresados en su país los pilotos Pascal Jean Fauret y Bruno Víctor Odos, no está motivada por su fuga reciente de la República Dominicana, donde fueron condenados a 20 años por tráfico de drogas. La prisión de Fauret y Odos es por un alijo de 500 kilos de cocaína que supuestamente introdujeron a Francia en diciembre del 2012.

El arresto de los dos pilotos franceses por haber trasladado 10 maletas de cocaína desde Puerto Plata hacia Francia, le fue notificada a la Procuraduría General de la República, de acuerdo a Gisela Cueto, procuradora adjunta para asuntos de extradición.

De acuerdo a un cable de la agencia Efe, los pilotos fueron detenidos en París para ser interrogados por una jueza de Marsella, informó su abogado Éric Dupond-Moretti. Señala que agentes de la gendarmería acudieron en las primeras horas de la mañana a los domicilios de los dos pilotos, en el sureste del país, para ser trasladados a Marsella.

La operación de los 500 kilogramos de coca estuvo contenida en la acusación inicial que hizo el Ministerio Público contra los dos prófugos franceses, así como sus compatriotas franceses Alain March Paul Marie Castany y Nicolás Christopher Pisapia y otros 27 dominicanos pero fue desestimado en el auto de apertura a juicio que dictó la juez Elka Reyes Olivo, del Tercer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional.

El Ministerio Público y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) habían registrado que esa era la tercera operación de interdicción en donde tenían personal infiltrado y que pudieron constatar que diez maletas conteniendo 500 kilogramos de cocaína pura, eran sacadas del país con destino desconocido por la misma aeronave en que fueron detenidos los franceses en marzo del 2013 con 700.49 kilogramos en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana.

De acuerdo al informe que hizo el fiscal Milciades Guzmán al procurador general de la República del caso, las autoridades francesas informaron que la aeronave Falcon 50, matrícula F-GXMC año 1989, que Pascal Fauret, Bruno Odos, Marie Castany y Christopher Pisapia, arribó a Francia por el aeropuerto Saint Tropez.

La jueza Reyes Olivo estableció en ese momento que no existían suficientes medios de pruebas que demostraran la ocurrencia de las tres operaciones de tráfico internacional de drogas más que el testimonio de los agentes que operaron encubiertos en ellas por lo cual descargó a 27 personas y varió la prisión preventiva a quienes envió a juicio de fondo por la cuarta operación, la de Punta Cana. 

De acuerdo al informe de los agentes encubiertos, la cocaína, cuya procedencia no se especifica, sería sacada del país el 5 de diciembre del 2012, pero fue suspendida porque alegadamente un grupo de militares que participaría en la operación fueron víctimas de lo que se conoce como un “tumbe” por un teniente coronel a quien le habían entregado tres millones setecientos cincuenta mil pesos, para repartir entre ellos, pero que solo distribuyó RD$750,000.00.