El procurador general adjunto, Bolívar Sánchez, afirmó hoy que el eurodiputado francés Aymeric Chauprade pagó el hotel donde estuvieron hospedados los pilotos franceses condenados por narcotráfico en República Dominicana antes de huir del país

Sánchez, a cargo de las investigaciones del caso, conocido popularmente como “Air Cocaína”, informó a la prensa que Chauprade abandonó suelo dominicano dos días después de los hechos.

Las autoridades del ministerio público tienen en su poder un vídeo donde se observa la reunión de los pilotos Pascal Jean Fauret y Bruno Odos con Chauprade, del ultraderechista partido Frente Nacional, quien, según los medios franceses, ha admitido su participación en el plan puesto en marcha para la fuga.

Los pilotos salieron del país el 18 de octubre tras pasar tres días en un hotel junto a Chauprade, quien pagó con una tarjeta de crédito la cuenta, según el procurador adjunto.

Los extranjeros “andaban de playa en playa y de hotel en hotel”, agregó Sánchez.

Los dos condenados salieron en un bote que zarpó por la zona este del país hasta alta mar, donde fueron recogidos por una embarcación que les llevó a la isla de Martinica, desde donde tomaron un vuelo hacia Francia.

En esta última embarcación se encontraba Christophe Naudin, el experto francés en seguridad aeronáutica que supuestamente coordinó la fuga.

De momento, según adelantó Sánchez, las indagatorias señalan que no hay dominicanos involucrados en la operación de fuga.

Fauret y Odos fueron arrestados junto a otros dos franceses en el aeropuerto de Punta Cana (Al este del país) en marzo del 2013 cuando se disponían a despegar un avión Falcon con rumbo a Saint-Tropez (Francia), donde las autoridades dominicanas hallaron 700 kilogramos de cocaína, valorados en unos 33 millones de dólares.

Odos ingresó este miércoles en una cárcel en Marsella (Francia), y Fauret hizo lo propio este jueves.

Pese a que los pilotos aseguran desconocer el contenido de las 26 maletas que transportaban, el Primer Tribunal colegiado del Distrito Nacional de Santo Domingo los declaró culpables de asociación para cometer el crimen de narcotráfico internacional y les condenó a 20 años de cárcel.

La condena fue apelada por sus abogados, por lo que los condenados no entraron a prisión, pero tenían prohibido abandonar el país.