Las órdenes para dejar en libertad al regidor por Pedro Brand Ericsson de los Santos Solís y devolver 20 millones de pesos a la compañía constructora de la torre Atiemar, la jueza Awilda Reyes la habría recibido de parte del ex procurador general de la República, Radhamés Jiménez.

La afirmación fue hecha por Francisco Álvarez, ex coordinador del Movimiento Cívico no Partidista Participación Ciudadana, quien explicó que la suspendida magistrada de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, se comunicaba con Jiménez a través del exmiembro del Consejo del Poder Judicial, Francisco Arias Valera.

De acuerdo a la revelación que dice Álvarez, le hizo la magistrada, un día cuando ella salía de impartir docencia de la universidad Apec, ambos funcionario le estaban esperando allí.

Es por eso que Álvarez en su encuentro con los representantes del Ministerio Público le expresó que Reyes Beltré, recibía presiones por parte de Valera para liberar al regidor y que una noche el exjuez fue a su casa cuestionándola por qué ella estaba dilatando el proceso.

El ex coordinador de Participación Ciudadana agregó que según lo confesado por Reyes Beltré,  la reunión que sostuvieron el 25 de noviembre, le manifestó a Valera que había hablado con el presidente de la Suprema Corte de Justicia.

Afirmó que Mariano Germán Mejía, le había dado instrucciones para fallar el caso Atiemar y que la respuesta que le dio el consejo fue que “era lógico que el presidente de la Suprema lo negara, pues nunca lo reconocería frente a otras personas. 

En ese sentido Álvarez asegura que la jueza, les dijo que en ese momento Arias Valera “le puso su teléfono celular para que conversara con el Dr. Radhamés Jiménez, quien le confirmó las instrucciones” y que antes de irse de su casa le dijo que en esa ocasión “había un regalo para ella y le dejó un paquete sobre la mesa”.

Indicó que debido a las críticas que recibió tras la libertad del regidor comenzó a ponerse más nerviosa por lo que le reclamaba protección a Valera y que a instancia de él se reunió tres veces en la oficina de abogados de Radhamés y que él le argumentaba que se trataba de un “tema político que ya él estaba resolviendo y que no ocurriría absolutamente nada”.