Es necesario que se aproveche el potencial turístico de Bahía de Las Águilas y de otras maravillas que posee el suroeste y otras zonas del país, que aún están olvidados.
El presidente Danilo Medina ha dado un paso hacia adelante, con la determinación y la sensibilidad que le caracteriza y debemos, todos los dominicanos, apoyar que Bahía de Las Águilas, Pedernales en un contexto territorial y la Zona de Enriquillo, como se le llama a esa parte del suroeste, se desarrolle.
El ex presidente Leonel Fernández intentó infructuosamente de conseguirlo. Por más propuestas que se hicieron, por más sectores interesados en invertir allí, no se logró. Los intereses pudieron más que el deseo del entonces mandatario y la aspiración de los pobladores de la zona, para que le llegaran las inversiones que produjeran empleos, oportunidades de negocios y riquezas.
El presidente Medina, sureño que ha vivido el abandono de esa parte del territorio dominicano, ha decidido retomar los esfuerzos por desarrollar turísticamente a Bahía de Las Águilas, con la convicción de que será una segura vía para combatir la pobreza de Pedernales y las provincias que componen el instituido IV Polo Turístico de la República Dominicana y se ha encontrado con los mismos o peores escollos que su antecesor.
Queremos que se conserven las áreas que se han determinado como protegidas en el país, abogamos por preservar floras y faunas en el suroeste y otras regiones de nuestra queridísima Quisqueya, pero no podemos cerrarnos a que se aprovechen esas playas de arenas blanquecinas, para el disfrute de criollos y extranjeros, claro haciéndolo bien y sobre todo con un plan de manejo que agreda lo menos posible el área.
No miremos hacia atrás, como la esposa de Lot. Pongamos al servicio de la iniciativa todos los aportes técnicos y legales para que ayudemos al presidente Danilo Medina hacer realidad el sueño de aprovechar turísticamente Bahía de Las Águilas y otros recursos naturales de Pedernales y las demás provincias vecinas, sin dañarlos.
“El Sur tiene derecho al bienestar”, acuñó el gobierno como frase lapidaria para motivar las acciones que lleven capitales a Pedernales, que desarrollen la zona, mejoren la calidad de vida de sus ciudadanos y aumenten la generación de divisas al país. No impidamos ese bienestar, empuñando argumentos que necesariamente no son la única verdad.
A los ecologistas y defensores del medio ambiente y las áreas protegidas los respaldo, los alabo, los enaltezco pero también los invito, y perdonen el atrevimiento producto del sentimentalismo, a que copiemos también, de naciones con las cuales nos comparamos y aspiramos a imitar, el aprovechamiento de recursos naturales y áreas protegidas de forma responsable y con la debida precaución para que no se dañen, porque se habla de que muy bien se puede hacer y así lo han prometido las autoridades y no veo por qué no se le puede creer.
El problema legal con los terrenos se puede resolver, sin premiar a los que han querido aprovecharse de los bienes del Estado, pero sin dejar desprotegidos a quienes puedan tener derechos adquiridos. Que la Justicia ayude resolviendo el conflicto legal y los demás sectores viabilizando la mejor formar de desarrollar a Bahía de Las Águilas y toda la región, para bienestar de estas y futuras generaciones.
Ya es tiempo de que Bahía de Las Águilas genere riquezas a los dominicanos, en especial a los pedernalenses y a los sureños, que se pueda convertir en el Saint Tropez del Sur Dominicano, porque las playas las tiene y envidiables.