Esperar otra campaña para el arreglo?

23 de  agosto,  2017

Aun no hemos erradicado en el país la práctica de pretender corregir en tiempos de campaña problemas que durante décadas son denunciados por pueblos, provincias, municipios y ciudadanos afectados.

Pasa con las escuelas, con las calles, avenidas y carreteras y, con obras tan importantes como acueductos y hospitales, soluciones que casi siempre, salvo escasas excepciones, se quedan en los programas de gobierno, sin distinción de partido.

A través de este digital hemos estado publicando, al igual que en los programas televisivos Diálogo Urgente y El Poder de la Gente, ambos producidos por Proceso, las denuncias de gente que “malpasa” en Santo Domingo Oeste, específicamente en Manoguayabo, por las condiciones de su carretera y abandono de algunos sectores y residenciales.

Cuando nos preguntamos si debemos esperar otra campaña electoral para que nuestras autoridades municipales y del Gobierno Central reparen “en un abrir y cerrar de ojos” las cosas que siguen mal; sin corregir, lo hacemos a propósito de la carretera Hato Nuevo-Manoguayabo.

Las condiciones de esta vía van en deterioro progresivo, que comenzó tan pronto como arrasaron las lluvias el “pobre” asfalto con el que fueron tapados sus hoyos en mayo del 2016, un viernes antes de que el presidente Danilo Medina iniciara por allí un recorrido que lo llevó a zonas cercanas del Sur, motivando votos para la reelección.

Los “boquetes” que ahora imposibilitan el paso, no solo de los que viven en la zona, son mayores que los tapados el pasado año por brigadas del Ministerio de Obras Públicas, en un intento de simular que “todo marcha”, como dice un colega cuando las cosas van por lo menos bien.

Ver los gigantescos faroles; los fluorescentes pilotillos y letreros que avisaban que “Los Gonzalitos” trabajaban en dicha carretera, llenó de regocijo a los que viven en la zona y a los que diariamente deben desplazarse por allí.

Pero, no hay dudas de que “la felicidad en casa de pobre dura poco”. Los parches se fueron con las lluvias de mayo y, los que por allí viven, visitan o transitan para cruzar a otros lugares, seguirán “malpasando” hasta que las actuales autoridades asuman el compromiso de “corregir lo que está mal”.

De lo contrario, estamos obligados a esperar que avance la campaña ya iniciada, a ver si por suerte se agenda algún encuentro en un club que ha servido de “bastión político” y al que para llegar primero hay que “zambullirse” en el lodo de la carretera Hato Nuevo-Manoguayabo que comunica con Haina y otros sectores.