Algo huele mal en el contrato con Lajun

20 de  julio,  2017

A distancia se percibe, el olor pestilente y repugnante que expide el contrato de apropiación de los terrenos del vertedero de Duquesa, nadie hasta el momento ha querido colocarle el cascabel al gato, y éste, se pasea orondo, ya que tiene la protección y complicidad, al parecer, de sectores entronizado en el poder.  

Las partes solo se han mantenidos como los boxeadores, previos a una cartelera boxística: Voy a reducir el horario, manifiesta uno; y el otro contendor expone, seguirá abierto, por las buenas o por las malas.  Retoricas que mantiene en estado de sitio a los munícipes. 

Simples palabras.  Pero hasta ahora nadie ha querido accionar legalmente en contra de la empresa Lajun Corporation RSL, a pesar de que investigaciones, tanto en la Cámara de Diputado, en el Senado de la Republica, como en el CEA, han determinado que el título de propiedad que posee la empresa es producto de un fraude o falsificación. 

Fundamentado  en una venta fantasma de parte del CEA, una certificación de aprobación de  contrato de venta de terreno, aprobada un día en el cual los diputados no sesionaron y la supuesta aprobación del Senado, se obtuvo un título de propiedad del Tribunal de Tierra, al igual que hicieron con los terrenos de Bahía de la Águilas, y en los años, que prácticamente se popularizo en el país este tipo de trastrueque. 

Todos saben esto, pues ha sido denunciado por los mismos diputados, ahora bien, las autoridades judiciales no les han prestados atención a la misma, haciéndose los sordos, pues si le meten el pico a esta Papa caliente, pueden ensuciarse con los protectores de la empresa administradora del botadero de basura. 

Es bueno saber, si los intereses particulares en este caso de salud pública, están por encima de la salud de una población de más de 2.5 millones de dominicanos que residen en el Distrito Nacional y en el Gran Santo Domingo?.  ¿Porque el Ministerio Publico, antes las denuncias de los diputados no ha intervenido con una investigación en este caso?. 

¿Cuál es el poder oculto de la empresa Lajun, que inclusive con sus acciones, puede hacer fracasar el proyecto "Dominicana Limpia" recién lanzado por el gobierno central?.  Muchas interrogantes no contestadas, y Lajun continúa su agitado curso, es por eso que “algo huele mal en el contrato con Lajun”.