Bien por CORDE, vamos con el CEA.

18 de  febrero,  2017

Bien por CORDE, vamos con el CEA.

El Consejo Estatal del Azúcar CEA, es  solo otra área del botín político que ha sido el estado dominicano.

Un botín es lo que han visto en la función pública ciertos funcionarios que han logrado encaramarse a este espacio de dominio público, en todos los gobiernos que hemos tenido desde 1844. Habría que hacer la necesaria excepción del gobierno del Profesor Juan Bosch, y el gobierno en armas del Coronel Francisco Alberto Caamaño. Usted me dirá cuál otro más.

De acuerdo con las informaciones ofrecidas,desde el Consejo Estatal del Azúcar, CEA, se han vendido, donado o permutado a particulares, tres millones quinientas mil tareas propiedad del Estado dominicano, desde que esta institución fue fundada en 1966 hasta la fecha. La gran mayoría de estas ventas, donaciones o permutas, habrán ido a parar en condiciones muy beneficiosas, a manos de partidarios, allegados, amigos, militares, policías, segundas bases, periodistas y sabe Dios cuántos tipos de gente más.

Sólo que en este caso, parece que el olfato político del Presidente, le llevó a percibir el desagradable olor, antes de que estallara un escándalo. Los reportes de prensa dan cuentas de que “el 27 de septiembre del año pasado el presidente Danilo Medina prohibió la venta o cualquier actividad inmobiliaria del CEA,  y creó una comisión evaluadora…”

Con la muerte a tiros de dos comunicadores en San Pedro de Macorís, por problemas relacionados con la venta de terrenos del CEA, comenzó a salir a flote lo que huele mal en esta dependencia.

Y las medidas presidenciales para manejar la situación no se hacen esperar.

Hay un solo detalle: qué se va a hacer con el informe que ofrezca esta comisión. 

Si es para simplemente informar que los terrenos están en manos de éste o aquel turpén, esta o aquella iglesia, este o aquel general…. Mejor déjenlo así, y nos ahorramos el disgusto.

Pero, si de acuerdo a la Ley, es posible desconocer ciertas donaciones, rectificar ciertas permutas, reconsiderar ciertas ventas… entonces sigamos adelante.

Sigamos adelante, si es posible retornar al patrimonio nacional los bienes enajenados…

Sigamos adelante,  si es posible que los que participaron en cualquier situación que se considere deshonesta tengan consecuencias ejemplarizantes.

Sigamos adelante si a los que se les demuestre: corrupción, tráfico de influencia,  dolo, abuso de confianza, coger lo ajeno, aprovecharse de los bienes públicos, administración indecorosa, regalar lo que no les pertenece… paguen con su libertad, bienes y recursos la afrenta que nos han hecho a todos los que pretendemos trabajar honestamente, cogiéndonos de penbobos, mientras ellos se han repartido el tesoro nacional.

Bien por el presidente por uno y otro un paso acertado. Esperamos que los pasos que sigan muestren una decisión meridiana para poner orden, promover las actitudes éticas y terminar con el relajo.

Y si el CEA nada más sirve para justificar más de cuatro mil empleos y para continuar enajenando los bienes públicos, ahí está el ejemplo de CORDE.