El petróleo de Chávez dejó huella entre los más necesitados en EEUU
Washington. Pocas cosas fueron convencionales en la vida de Hugo Chávez, como tampoco lo es la huella que deja en EEUU, con programas de ayuda a los más pobres a través de donaciones de petróleo con la colaboración de un miembro de la familia Kennedy.
Joe Patrick Kennedy II, hijo del carismático Robert F. Kennedy, ha sido durante años la cara del programa de donación de gasóleo de calefacción a cientos de familias y centros para personas sin techo en todo el país a través de la organización "Citizens Energy Corporation" (CEC).
Cerca de 2 millones de estadounidenses en 25 estados han recibido 860 millones de litros de gasóleo por un valor de 465 millones de dólares desde 2005 a través de la petrolera Citgo y Joe Kennedy, que fundó en 1979 CEC para proveer calefacción barata a familias en el gélido invierno de Nueva Inglaterra.
Kennedy, aseguró que Chávez "se ha preocupado profundamente por la abyecta falta de las más básicas necesidades de los pobres en Venezuela y otros países en todo el mundo".
"Gracias al liderazgo del presidente Chávez, cerca de 2 millones de personas en EEUU han recibido asistencia gratuita en forma de calefacción. Nuestros rezos van al pueblo de Venezuela, a su familia y a todos los que recibieron el calor de su generosidad", afirma Kennedy desde Boston.
Citgo, propiedad al cien por cien de la estatal venezolana PDVSA desde 1990, ha provisto estas ayudas a través de sus varios programas de ayudas sociales en Estados Unidos.
Fernando Garay, portavoz de Citgo, indicó a Efe que Chávez "deja tras él un legado de ayuda a los menos privilegiados y promoción de la justicia social que trasciende las fronteras de los países"
Muchos critican que la generosidad de Chávez estuvo motivada por sus intentos propagandísticos en EEUU -un país con el que las relaciones sí se murieron de frío- y que pese a ello su gestión económica en Venezuela fue nefasta para un país tan rico en recursos naturales.
Los que recibieron la ayuda de Caracas en Estados Unidos tienen solo palabras de agradecimiento para Chávez, cuya ayuda en 2012 llegó a 200.000 familias estadounidenses y fue más bienvenida, si cabe, cuando Washington recortó un 25 por ciento sus programas de ayuda en calefacción aquel año.
Desde Washington, la religiosa Kathy Boylan, del centro Dorothy Day Catholic Worker House, que asiste a cientos de necesitados en la capital estadounidense, se muestra "eternamente agradecida al presidente Chávez".
"Es un honor haber recibido su ayuda, celebramos y damos gracias a Dios por su vida y le pedimos disculpas en nombre de nuestro país", dijo a Efe Boylan, quien recordó que recibieron miles de dólares en gasóleo de calefacción desde 2006 hasta 2011, año en que la vieja caldera fue sustituida por una de gas.
"Es muy fácil decir que el único motivo es la propaganda, pero entonces ¿por qué no lo hacen otras petroleras si tan buena imagen da?", se preguntó Boylan, que durante años ha sido una combativa activista contra los abusos del "imperialista" EEUU.


