Almonte señaló que Florencio, quien está siendo interrogado por la directora de la PEPCA, Laura Guerrero Pelletier, le obligó a firmar el escrito que reseña lo siguiente que “Por medio del suscrito, constructora SRL se declara satisfecho en cuanto a la labor de supervisión y la calidad técnica de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE), así como la transparencia y rigurosidad de los procesos”.

Dijo que esa supuesta certificación consta que él, como contratista, está satisfecho con los trabajos realizados en esa institución, aun cuando les adeudan casi 15 millones de pesos de más de 46 millones que costó construir la escuela Ramón Morel Fleuri, en Montecristi.

El ingeniero Almonte explicó que firmó la certificación bajo chantaje por parte de José Florencio, “para que me envíe la cubicación de la obra al Ministerio de Educación, ya que estaba retenida desde octubre de 2014 a julio 2015, pero no estoy de acuerdo con este contenido”.

Dijo que el 21 de este mes “voy a tener un año que inauguré la obra y no he podido cobrar”. Aseguró, además, que está quebrado. “Yo acuso a José Florencio de ponerme a firmar esta certificación, sabiendo él el desorden que había”, expresó el profesional al mostrar una copia de la supuesta certificación.

El ingeniero denunció que teme por su vida y también acusó a Alejandro de los Santos, a quien le fue impuesta medida de coerción de ocho meses de prisión preventiva, así como a una compañía denominada Lusol, de chantajear a él y a otros ingenieros.

Pidió a las autoridades anular los contratos de la OISOE, al asegurar que en esa institución tienen “testaferros” para cobrar el dinero.

Dijo que de los más de 46 millones que costó la obra, su ganancia sería de 3.5 millones de pesos.