El abogado Namphi Rodríguez, presidente de la Fundación Prensa y Derecho, denunció falta de transparencia en el reparto entre funcionarios del Banco Nacional de la Vivienda (BNV) de más de RD$106 millones que alegadamente hizo al final de su gestión Federico Antún Batlle.

Rodríguez dijo que luego de una investigación realizada por la Fundación Prensa y Derecho, se determinó que los recursos reposaban en los libros de activos patrimoniales del BNV y que eran “un remanente de un fondo de contingencia” para prestaciones laborales de los empleados de la entidad.

“Sólo a Quique Antún se le asignó la suma de RD$12,135,688.58; mientras que a Frank Nicolás, contralor del BNV y antiguo asesor financiero de las empresas de Antún Batlle, se le adjudicaron RD$6,308,345.97”, reveló.

Del mismo modo, dijo, a José Román, ex subgerente general inmobiliario del banco y quien pertenece al equipo político de Antún Batlle en San Cristóbal, le tocó la suma de RD$10,654,470.55.

Señaló que Jeomaris Sifres, ex subgerente administrativa y hermana del ex director de la OISOE Luis Sifres, recibió RD$7,769,986.68 en el reparto que hizo la administración Quique en el BNV.

Igualmente, destacó que Roberto Payano, ex  subgerente administrativo y financiero, y José Angel Rodríguez, ex subgerente de riesgos, fueron junto a Quique Antún Batlle los dos funcionarios más favorecidos por las altas sumas que se les entregaron. Payano recibió RD$13,126,510.98; mientras que Rodríguez obtuvo RD$11,109,336.90.

Los RD$106 millones utilizados en esta operación correspondían a un fondo de prestaciones laborales que el BNV liquidó en el 2002, luego de la entrada en vigencia del Sistema Nacional de Seguridad Social. 

El profesional del Derecho explicó que una vez tomó las riendas del banco, el “equipo” de Quique se puso a trabajar y creó un “Plan Complementario de Pensiones y Jubilaciones” hecho a la medida de un pequeño grupo de funcionarios del banco, algunos de ellos viejos amigos del presidente del PRSC.

Adujo que dicho  “Plan de Pensiones y Jubilaciones” favorecía que funcionarios con períodos de dos años en la institución y que devengaban jugosos salarios entre RD$185,000.00  y RD$235,000.00 podían acceder a pensiones del 100% de sus sueldos.

Recordó que cuando el “muñeco” estaba armado estalló en el gobierno el escándalo “Ivanhoe”, que involucraba al ex superintendente de Bancos Ivanhoe Ng Cortiñas en un plan de pensiones que consignaba beneficios extemporáneos en provecho propio.

El escándalo se saldó con la cabeza de Ng Cortiñas, quien fue destituido y el gobierno mandó a deshacer todos los planes de pensiones de las instituciones descentralizadas que violaran la Ley 87-01, de Seguridad Social y que crearan situaciones de privilegios irritantes.

Dijo que la solución que el equipo de Quique Antún le dio al problema fue mantener los RD$106 millones como “activo patrimonial” del BNV, hasta tanto pasara la tormenta.

“Amainada la tormenta, la gestión de Quique Antún decidió qué hacer con los RD$106 millones.  Se otorgarían préstamos “flexibles y no reembolsables” a un grupo de funcionarios del BNV como “premios a su servicios” y se puso en marcha un mecanismo de apertura a certificados de depósitos a plazo fijo con altas rentabilidades en la misma institución”, dijo. 

Agregó que mediante esos dos mecanismos, la administración Quique distribuyó los RD$106 millones, más otra partida de RD$58 millones de los fondos del BNV, al mejor estilo de los ejecutivos de Wall Street en plena crisis hipotecaria de los Estados Undios.

“Junto al selecto grupo de funcionarios se agregó una lista de alrededor de 50 empleados que recibieron montos menores a través de los dos mecanismos de distribución”, insistió. 

Todo ello aconteció previo a la salida de Antún Batlle del BNV y a la disolución del viejo banco, que pasó a ser una entidad destinada a promover las exportaciones de bienes y servicios del país, que hoy se conoce como el Bandex.