Sidney, Australia.-Aunque más de 2,300 millones de personas en el mundo han conseguido una fuente de agua mejorada desde 1990, otras que completan los 2,500 millones no tienen acceso a servicios de saneamiento.

De acuerdo a Josefina Maestu, una alta funcionaria de Naciones Unidas, “hemos conseguido el objetivo de desarrollo del milenio que se refería a la reducción a la mitad del número de personas sin acceso a los servicios de agua”.

Asimismo, Maestu, directora de la Oficina de la ONU de apoyo al Decenio Internacional para la Acción “El agua, fuente de vida” 2005-2015, destacó que los gobiernos actuales son más conscientes de que deben darle prioridad al acceso a los servicios de agua y saneamiento.

Mestu explicó que los pobladores de las zonas rurales son los que están más desprotegidos.

“Sin agua, se reducen las esperanzas de vida; los niños, especialmente las niñas, no van a las escuelas porque no tienen este recurso y disminuye la productividad”, remarcó.

También se refirió al cambio climático y a cómo ha introducido un nuevo factor negativo en la labor de llevar agua y saneamiento a todos los habitantes del planta.

“El agua es lo que más se sufre las consecuencias del cambio climático”, enfatizó Maestu, al recordar que “los países desarrollados son los que contribuyen más al cambio climático, pero son los países insulares lo que sufren más sus consecuencias”.

Maestu indicó que, en el caso de países como Vietnam, sus habitantes “están preocupados porque la subida del nivel de las aguas puede afectar al delta del Mekong, que es una de sus fuentes de alimentación”.

La funcionaria española apuntó que los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que los líderes mundiales adoptaron el pasado septiembre para luchar contra la pobreza hasta 2030, “incluyen medidas de prevención y adaptación al cambio climático”.

La nueva agenda busca, entre otros objetivos, agua y saneamiento para todos, e insta a tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos a partir de los acuerdos internacionales vigentes.

El punto seis “es más complejo que el que teníamos antes respecto al acceso a los servicios básicos y es más difícil de medir y hacer un seguimiento, pero no es imposible”, apunto Maestu, al participar en Sídney, en el Foro del Agua Australia y España, organizado por la asociación de Investigadores Españoles en Australia y el Pacífico, el Instituto Cervantes y la Universidad Macquarie, y contó con el apoyo de la Embajada de España en Australia.

Ese punto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible busca que todas las personas tengan acceso a agua limpia y gestionada de manera sostenible para 2030, así como el saneamiento universal.