El alcalde de Santo Domingo Este, Juan de los Santos, su guardaespaldas Luis Alfredo de Jesús y el asesino-suicida Luis Feliz, por ese azar de la vida tan difícil de entender, murieron en el mismo escenario y hoy descansan en lugares separados.

Este jueves, bajo una ligera lluvia, fueron sepultados en el cementerio Puerta del Cielo, los restos del alcalde de Santo Domingo Este, Juan de los Santos, quien fue asesinado junto a un guardaespaldas suyo el pasado martes, hecho en el que el homicida se quitó la vida.

Tras un amplio recorrido por varias instituciones, el cuerpo sin vida de De los Santos fue sepultado en referido campo santo, ubicado en La Cuaba, Pedro Brand, en la autopista Duarte.

El sepelio se llevó a cabo ante cientos de personas de las diversas instituciones a la que pertenecía el funcionario, familiares, amigos y diversas personalidades, principalmente del Gobierno, entre ellas el presidente Danilo Medina.

La presidenta del Senado Cristina Lizardo; la esposa del extinto alcalde Berlinesa Franco y el hermano de este Richard de los Santos, expresaron las últimas palabras de despedida, de quien también era el presidente de la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu).

También este jueves fueron sepultados en el cementerio Cristo Salvador los restos del segundo teniente del Ejército, Luis Alfredo de Jesús Medina, quien trabajaba como guardaespaldas del alcalde Juan de los Santos. Fue abatido junto a éste en la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu).

El féretro fue llevado hacia su casa, en el ensanche Las Américas; luego hizo un recorrido por su sector y por Maquiteria, donde está la casa que éste le construía a sus padres, en la calle Primera.

Desde allí, partieron hacia el cementerio Cristo Salvador, donde recibió cristiana sepultura.

Luis Alfredo de Jesús fue ascendido póstumamente al rango de segundo teniente.  Deja dos niños en la orfandad, mientras que su esposa María Altagracia Mercedes Taveras, está embarazada.

El alcalde y su guardaespaldas fueron ultimados a tiros el pasado martes a manos del ingeniero Luis Esterlin Féliz Féliz, quien se suicidó de un tiro en la cabeza, y su cadáver sepultado la víspera en el cementerio Cristo Redentor.