Una manifestación encabezada por el dirigente opositor venezolano Henrique Capriles fue recibida este martes a “bombazos” por guardias nacionales y policías que lanzaron gases lacrimógenos y balas de goma cuando intentaba ingresar a la principal autopista de Caracas para marchar hacia la sede del Consejo Nacional Electoral.

Ante la acción de los cuerpos de seguridad, Capriles y sus seguidores se retiraron del lugar sin cumplir su objetivo de llegar al organismo para exigir a las autoridades electorales que inicien la validación de un millón 800 mil firmas que respaldan el referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro, proceso que aseguran se ha retrasado más de un mes.

Horas antes, el dirigente y cientos de seguidores también habían sido rociados con gas pimienta por policías nacionales cuando trataron de avanzar por una avenida del oeste de la ciudad hacia la céntrica sede del Consejo.

“Nosotros vamos a seguir. Vamos a ir todas las veces hasta que el CNE (Consejo Nacional Electoral) entienda que tiene respetar el artículo 72 de la constitución”, dijo Capriles a la prensa.

El dirigente cuestionó la decisión del gobierno de enviar a las calles a cientos de policías nacionales y guardias nacionales, con equipos antimotines, para evitar el avance de la movilización y dijo que éste es “un ejemplo del diálogo del gobierno” en alusión a la iniciativa que impulsan los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernández de República Dominicana y Martín Torrijos de Panamá con el apoyo de Unasur para un eventual acercamiento entre el Ejecutivo y la oposición.

Las autoridades han descartado que el referendo contra Maduro pueda darse este año y han acusado a la oposición de promover un complot contra el gobierno para derrocarlo.

El presidente venezolano la ha acusado incluso de utilizar las movilizaciones para generar violencia en las calles.

En mayo la coalición opositora intentó marchar hasta la sede del Consejo Nacional Electoral en dos oportunidades pero fue bloqueada por centenares de policías y guardias nacionales que utilizaron gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes.

Las tensiones políticas tienden a incrementarse mientras aumentan los casos de saqueos de comercios y protestas callejeras en rechazo a la desbordada inflación y la creciente escasez de alimentos, medicinas y otros bienes básicos.

De acuerdo con los registros de la organización Observatorio Venezolano de Conflictividad Social durante mayo hubo en el país 52 saqueos y 36 intentos de saqueos de comercios, lo que representó un importante incremento en comparación con los registros de los cuatro meses anteriores.

Una mujer identificada como Jenny Elizabeth Ortiz Gómez, de 42 años, falleció la víspera a consecuencia de disparos de balas de goma que recibió en el rostro y en la cabeza en medio de un disturbio registrado el domingo durante un intento de saqueo en un centro comercial de la ciudad suroccidental de San Cristóbal, en el estado de Táchira.

La Fiscalía General anunció la detención de un oficial jefe de la policía de Táchira por su presunta responsabilidad en la muerte de Ortiz Gómez. El policía fue imputado de los delitos de homicidio intencional y uso indebido de arma.