El Servicio de Inteligencia de Turquía (MIT) ha dado por fracasada la intentona golpista que ha vivido el país, aunque ha indicado que aún quedan algunas bolsas de resistencia por parte de los militares rebeldes, que serán juzgados por traición.

Miles de personas han respondido al llamamiento de Tayyip Erdogan de que salieran a la calle contra el golpe de Estado militar que vive el país esta noche. Tanto en Ankara como en Estambul constan grandes manifestaciones en las que civiles han desafiado al Ejército, incluso llegando a subirse a los tanques rebeldes y ocupando plazas enteras.

La convocatoria a las calles en su defensa es una de las herramientas más habituales de Erdogan en momentos en los que se pone en duda su autoridad. La respuesta en otras ocasiones ha sido masiva.

El ejército ha utilizado sus armas para dispersar las concentraciones, según las pocas imágenes que van trascendiendo. El episodio por ahora más trágico que se ha documentado ha sucedido en uno de los puentes de Estambul, donde una manifestación ha sido repelida a disparos por parte de los militares.