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Sábado, 27 de Noviembre, 2021

Se va un año 2016 marcado por conflictos y la muerte de grandes personalidades.

Mientras 2016 agota sus últimas horas, muchos ofrecen una cansada despedida a un año marcado por sorpresas políticas, conflictos prologados, refugiados y la muerte de algunas celebridades queridas.

Tras un año en el que murió una lista aparentemente interminable de artistas, Australia rendirá homenaje a algunos de los más queridos. La popular exhibición pirotécnica en el muelle de la ciudad recordará a Prince y David Bowie e incluirá una selección musical inspirada en ellos.

«Esperamos hacer que la lluvia sea morada este año por primera vez, no solo sobre las barcazas, sino también sobre el Sydney Harbour Bridge», dijo el director del espectáculo, Fortunato Forti, refiriéndose al éxito de Prince «Purple Rain».

Las siete toneladas que se lanzarán desde barcazas en el muelle recrearán también un «momento Willy Wonka» en recuerdo del papel más conocido del fallecido actor Gene Wilder, apuntó la coproductora del espectáculo pirotécnico, Catherine Flanagan.

Más de 300.000 visitantes acudirán a Las Vegas para su extravagante celebración de Año Nuevo.

Los clubes nocturnos ponen toda la carne en el asador con actuaciones que van desde el DJ Calvin Harris, a los raperos T-Pain y Kendrick Lamar y los artistas Drake y Bruno Mars. Los afamados cocineros de la ciudad prepararán elaborados menús que se completan con caviar y champán.

Un espectáculo de fuegos artificiales de ocho minutos anunciará la llegada de 2017 a medianoche. Los cohetes se lanzarán desde las azoteas de media decena de casinos.

Autoridades federales consideran esta celebración justo por debajo de la Super Bowl y la equiparan a los festejos de Times Square. Agentes del FBI y el Servicio Secreto trabajarán junto a la policía de la ciudad para mantener la seguridad en la noche.

En Japón las campanas de los templos sonarán a medianoche mientras las familias se reúnen para cenar fideos y llenan los santuarios en la mayor festividad del país.

«Noto ese sentimiento de dualidad», dijo Kami Miyamoto, de 21 años y que estudia economía en la Universidad Meiji de Tokio, que viajó a su localidad natal, Hakusan, en la prefectura de Ishikawa, para el feriado.

En China los residentes en Beijing y Shanghai, las dos ciudades más grandes de China, cambiarán de año en relativo estado de máxima seguridad, según informaron medios chinos citando a la policía.

Las autoridades anunciaron que el paseo marítimo Bund de Shanghai no acogerá celebraciones y que la venta, uso y transporte de material pirotécnico estará prohibida. Los grandes edificios que solían ofrecer espectáculos de luces no se iluminarán. Más de 30 personas fallecieron hace dos años en una estampida letal en el paseo, donde unas 300.000 personas esperaban la exhibición.

En Corea del Sur cientos de miles de surcoreanos recibirán el año nuevo con una manifestación masiva para pedir la dimisión de la presidenta Park Geun-hye. Será el noveno fin de semana consecutivo de protestas, que el pasado 9 de diciembre ya provocaron el inicio de un juicio político a Park por un escándalo de corrupción.

En la India para la mayoría de sus habitantes, el cambio de año es un momento familiar. En Nueva Delhi y en muchas otras ciudades, los diarios están llenos de grandes anuncios de lujosas fiestas en hoteles y restaurantes. Los grandes atractivos de estas fiestas son cantantes, bailarines  y estrellas de la televisión.

En Dubai, se espera que cientos de miles de personas sigan los fuegos artificiales que se lanzarán desde los costados del Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo con 828 metros (2.716 pies). El espectáculo también se emitirá en directo a través de internet.

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