Una corte de apelaciones de Estados Unidos confirmó el miércoles una sentencia que ordena a Robin Thicke pagar 5,3 millones de dólares por el plagio de Blurred Lines”, una canción de Marvin Gaye, desestimando las advertencias de que muchos artistas más podrían enfrentar demandas similares.

El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito en San Francisco emitió su fallo, porque no había bases legales para cuestionar el fallo de 2015.

No obstante, la jueza Jacqueline Nguyen, dijo que tras revisar el contenido de fondo del caso estaba claro que “Blurred Lines” no copió la canción “Got to Give It Up” de Gaye, asesinado en 1984.

La apelación había sido seguida de cerca por compositores, ya que el caso marcó un hito con el respaldo de un tribunal a una querella de infracción de derechos de autor.

Inicialmente, un jurado de Los Ángeles había ordenado pagar a la familia Gaye 7 millones de dólares por similitudes con “Blurred Lines”, coescrita por el prolífico productor pop Pharrell Williams y que resultó la canción estadounidense más escuchada de 2013.

El monto se redujo más tarde a 5,3 millones, pero la familia de la leyenda del soul recibió además el 50% de los ingresos posteriores de la canción de Thicke y Williams.