REDACCIÓN INTERNACIONAL.- El pasado 19 de mayo, Meghan Markle cambió su estado civil. Muchas mujeres de su edad, 36 años ahora mismo, pasan por el mismo trámite cada día, pero no en sus condiciones: aunque adquirió un ducado, dejó atrás su soltería, su país y su carrera. En una boda televisada contrajo matrimonio con Enrique de Inglaterra, sexto en la línea de sucesión al trono, pero también se casó figuradamente con su familia, los Windsor, la monarquía más poderosa y mediática del mundo.

La pareja del príncipe Harry tuvo que seguir rigurosamente el protocolo frente al público. Estas son las cosas que Meghan Markle no podrá hacer tras entrar en la familia real serán:

Actuar: la ahora duquesa no podrá volver a ser actriz al incorporarse a las tareas oficiales de la familia real británica, vivir en Londres y apartarse de la vida pública que demanda cualquier estrella de Hollywood.

Votar: Meghan Markle no podrá votar en ningunas elecciones pese a que logre conseguir la ciudadanía británica. En la web del parlamento británico señalan que “no está prohibido por ley que la familia real vote, pero se considera inconstitucional”.

Llegar tarde: decidir cuándo come, cuándo se levanta de la mesa o cuándo se va a la cama | La reina siempre será la última, o la primera, en todo. Es entonces correcto indicar que nadie puede entrar en un sitio después que la reina. También será la primera en irse a la cama. Meghan —y todos los demás— tendrán que esperar a que la reina coma para empezar, y una vez que ella acabe no podrán seguir comiendo.

Tener blogs o redes sociales: Markle tuvo que cerrar su blog personal en abril de 2017 cuando su relación con el príncipe Harry salió a la luz. Lo mismo ocurrió con sus redes sociales. Las cuentas oficiales de la familia real o del palacio de Kensington (su residencia oficial) serán las encargadas de subir su contenido.

Hacer ‘selfies’: según señalan miembros cercanos a la realeza, a la reina no le gustan los selfies. Esta podría ser la norma máxima que debe respetarse en la casa real británica. Según Matthew Barzun, ahora ex embajador de EE UU en el Reino Unido, a la reina “le gusta saludar a la gente y tener conversaciones con ellos”.

Pintarse las uñas de colores fuertes y llevar zapatos de cuña: las mujeres de la realeza no llevan colores fuertes, aunque ellas pueden saltarse el protocolo.

Llevar faldas muy cortas o las piernas al aire (o cruzarlas): las mujeres de la familia real no deben llevar las piernas al aire por protocolo y siempre deben llevar medias. Tampoco pueden cruzar las piernas ni tampoco usar faldas cortas, todo esto para evitar que se vea más piel de la deseada, según miembros del protocolo británico se exige recato.

Firmar autógrafos: los miembros de la familia real británica no tienen permitido firmar autógrafos, supuestamente porque sus firmas pueden ser copiadas. Si van a escribir en un libro de firmas deben usar solamente su nombre de pila.

Más de 29 millones de personas vieron por televisión en Estados Unidos la boda del príncipe Harry con la actriz estadounidense Meghan Markle, según las mediciones de Nielsen publicadas el domingo.

Los estimados 29,2 millones de televidentes de la ceremonia del sábado exceden el número de espectadores de la boda en 2011 del hermano de Harry, el príncipe Guillermo, con Kate Middleton, que fue vista por 22,8 millones de personas.