El feriado por el Día de Corpus Christi ha mermado la actividad económica en el Gran Santo Domingo, donde las principales calles y avenidas lucían despejadas.

El feriado ha repercutido a demás en el bolsillo de los chóferes del transporte público de distintas rutas.

El jueves de Corpus Christi es fecha de regocijo para los católicos, no así para los comerciantes del Gran Santo Domingo, quienes reportan bajas en ventas.

“No se ha vendido casi nada, tu sabes casi no hay gente en la calle”, señaló Celsio de la Rosa, quien vende accesorios para celulares en el kilometro 9 de la autopista Duarte.

El feriado ha afectado a demás a los chóferes del transporte público y a los motoconchistas, quienes aseguran que el flujo de pasajeros disminuyó en un 40 por ciento.

“Yo siempre por la mañana me busco mi 500, mi 600 y hoy apenas me he ganado cien pesos y eso porque me debían un concho de ayer y me lo pagaron”, precisó Javier Marte, motoconcho en la zona.

Y como cita un viejo adagio que la necesidad tiene cara de perro, muchos desafiaron los pronósticos de pocas ventas que por lo general existe para estas fechas y se lanzaron a las calles a buscar moro, arriesgándose a que buey le hablara.

“Yo salí porque necesito trabajar, necesito para mis pastillas, necesito para mi comida”, dice Ana Feliz, vendedora de café y té.

A raíz del feriado, aprovechado por muchos para vacacionar o quedarse en sus casas, las principales calles y avenidas de la Capital lucían desoladas.