La mexicana Paulina Rubio dice en entrevista con Efe que es una “detective y exploradora musical” que ha tomado los ritmos del momento para adaptarlos a su estilo, tal y como hizo en su nuevo sencillo, el reguetón “Desire (Me tienes loquita)”, en el que colabora con el cantante venezolano Nacho.

A pesar de apostar por este tema como primer adelanto de su primer disco en siete años, rechaza ser una artista más que se sube al tren de la enorme popularidad del reguetón, pues una de las principales características de su carrera ha sido siempre explorar ritmos bailables.

“Las baladas (en el nuevo disco) son muy pocas. Lo bailable en mi música es mi ‘trademark’ (marca)”, dice la cantante afincada en Miami sobre un álbum que será un reflejo de quién es ella, una fusión de géneros, y cómo vive hoy en día entre el inglés y el español. “Es un híbrido, más movidito. Más bailable que romántico”.

Ya que había pasado tanto tiempo sin hacer un álbum de estudio -el último fue “Brava”, en 2011-, la llamada “Chica dorada” decidió explorar el género bailable más popular del momento, el reguetón, y para ello contó con la colaboración de Nacho.

“Teníamos la música y una vez que entró Nacho la letra fue naciendo poco a poco”, detalla Rubio sobre un tema con una “letra desenfadada y en ‘spanglish’, que es como nos comunicamos cuando estamos en nuestro día a día”.

Quiere crear familiaridad con el público, los de antes y los nuevos, y no siente la necesidad de justificar su decisión de probar con la música urbana.

“Desire (Me tienes loquita) tiene pinceladas de deep house, tropical y sí, reguetón”, reconoce al describir el ADN musical del tema, cuyo video tiene más de un millón de visualizaciones en YouTube seis días después de su lanzamiento.

El video, filmado también en Miami, es “explosivo” y transmite la idea de que se está “íntimamente (conectado) con alguien de una forma muy salvaje”, aunque ese contenido erótico optaron por no incluirlo de una forma explícita en la letra, una de las principales características y motivos de crítica del reguetón.

A sus 46 años, Rubio se ve con la actitud desafiante que la caracteriza y que le ha permitido afrontar toneladas de críticas tanto en la prensa como en las redes sociales. Es lo que “hace este trabajo difícil”, pero asegura que sigue valiendo la pena.
Aun así, se nota que sus sueños para sus hijos, Andrea Nicolás y Eros, están lejos de las cámaras.

“Les gusta mucho la música. Tienen madera de artistas, pero aún son muy pequeños. Pueden ser arquitectos, biólogos”, se pregunta con un suspiro.

“A las mujeres se nos dice muchas más veces ‘no’ que a los hombres”, señala apoyándose en su propia experiencia. “Pero hay que estar clara en lo que se quiere y no venirse abajo por los ‘no'”.

Ahora tiene claro que su décimo disco sale este año, que quiere que “Desire (Me tienes loquita)” se baile “todo el verano” y que, fuera de eso, quiere sentirse “feliz y satisfecha”.