12 de Diciembre, 2018
Por:  - jueves 04 octubre, 2018

Ni Constitución, ni Ley; es que “Soy yo o que entre el mar”

La verdad es que el tiempo, que es el juez ineludible que pone cada cosa en su lugar, será el que en su momento aclarará el por qué de las reacciones iracundas e irracionales de un grupo del Partido de la Liberación Dominicana cada vez que se menciona la expresión ¨primarias abiertas´, que no es más que una simple metodología para elegir candidatos de parte de un partido político.

Bastó que el comité político de ese partido hiciera oficial la convocatoria a su comité central para cumplir con el mandato de la Ley de Partidos y Agrupaciones políticas, y la resolución de la Junta Central Electoral que ordena comunicarle la metodología a usar entre las que están previstas en el ordenamiento jurídico recientemente aprobado, para que saltaran los derrotados en el congreso a gritar que se van a oponer a que se cumpla con el mandato legal.

Fueron tantas las triquiñuelas que se usaron para evitar que se aprobara la ley de partidos, los trucos de congresistas mañosos que se usaron, las mentiras que se dijeron y tan feo el espectáculo montado en la Cámara de Diputados, que creíamos que esta gente habían aprendido la lección e iban a acatar lo que aprobó la mayoría calificada de ambas cámaras, tal como han dicho algunos de sus voceros, es mas, hay un amigo nuestro que ya hizo el cálculo, ganan con el 70% si las primarias son cerradas y con el 80% si son abiertas.

Si esto es así, no entendemos el pánico que se ha apoderado de algunos que de forma inmediata amenazan con elevar instancias al Tribunal Constitucional, llevar casos el Tribunal Superior Electoral, es mas, lo único que no se le ha ocurrido a alguno de esos diputados barrigones, es declarar que hará una huelga de hambre para evitar que el organismo que dice la ley que debe decidir en su propio partido, que suponemos es el PLD, escoja la vía o las vías de elección por mayoría de votos, que a fin de cuentas es la ley primera de la llamada democracia.

Los mismos que ahora abogan porque la ley de partidos no sea cumplida, a pesar de que se les complació hasta darles la libertad de ser disidentes de su propio bloque legislativo, son los que en medio de la discusión que terminó con la aprobación de la ley, tenían en sus manos un ejemplar de la Constitución de la República, gritando a voz en cuello que ellos y solo ellos eran los vigilantes de que no se cometiera lo que ellos consideraban era una violación donde se definía la supervivencia de ese documento.

Pero todo eso era una mentira, una farsa interpretada por farsantes (estos términos no son peyorativos buscar significado en diccionario), pues si los protestantes dirigidos desde fuera como marionetas fueran tan legalistas, lo primero que debieran pedir en este momento es que la ley aprobada con todos los requisitos puestos por ellos como condicionantes, sea respetada y cumplida al pie de la letra y con todos los puntos y comas con que fue aprobada por sus pares, ese es su deber patriótico después de tantos shows montados en el congreso.

Pero no, ahora cuando llega la hora de la verdad, cuando los partidos son conminados por el organismo designado por la Constitución para comenzar a cumplir la ley que es la JCE, quieren todo lo contrario, y utilizan un argumento tan básico que ni siquiera ofrece un escenario de discusión mínima desde el punto de vista racional y es este: ¿cuál es la letra que se debe cumplir de inmediato, la de un reglamento interno aprobado por personas de un partido o una ley dictada por el congreso de la nación aprobada por los representantes de todos?.

Pues lo que escuchamos ahora de parte de los saben que son minoría en el comité central del PLD, es que se debe convocar a otra cosa que no es el comité central, porque según ellos ahora ese organismo del PLD no sirve para nada, aunque la ley de partidos le da expresamente la facultad para tomar esa decisión a ellos y a nadie mas.

Lo dice de una forma textual y simple, y esto es de facto una modificación estatutaria a cualquier partido político cuyos reglamentos digan otra cosa, porque ¿desde cuándo una norma interna de una empresa, partido político, ONG o lo que usted quiera puede está por encima de la ley?, eso solo se le ocurre a un grupo de desesperados.

En el PLD es el comité central, en el PRD es el comité ejecutivo, en el PRSC es la comisión ejecutiva y el el PRM es la dirección ejecutiva, y eso lo dice textualmente la ley de partidos y lo único que tienen que hacer esos partidos, si es que sus estatutos dicen otra cosa, es adecuarse a eso y si no les da tiempo simplemente cumplir la ley.

¿Culpables? pues los mismos peledeistas, y es que ellos retrasaron hasta que no pudieron mas la aprobación de la ley de partidos en el congreso, y antes de eso se inventaron la contratación de unos ¨juristas constitucionales¨ que nunca aparecieron, boicotearon hasta mas no poder hasta cuando los dejaron en libertad para decidir y ahora no tienen mas remedio que cumplir los plazos que les ponen otros, en este caso la JCE.

Pero ahora un ¨faculto¨ diputado de San Cristóbal que se identifica con una de las tendencias o corrientes o lo que sea del PLD, dice que será el primero que llevará a su mismo partido al TC o al TSE si no se le complace en violar la ley y los plazos, a esto hemos llegado en un partido donde se viola la primera ley que debe tener todo sistema democrático que es la de la mayoría, habría que saber si fuera el caso de que este individuo se sintiera en mayoría en el CC de su partido si esta fuera su misma actitud.

De esto es que hablamos cuando sostenemos la inexistencia de los partidos políticos como estructuras organizadas en esta sociedad, la verdad es que solo existen maquinarias electorales pagadas con nuestros impuestos que llevan siglas vinculadas a la historia política reciente, y se usan los nombres de los fundadores de esas letras como excusa para hacer y deshacer porque ganan los mas vivos y no los mas aptos, por ese camino definitivamente eso que llamamos partidos hace tiempo cayeron en el despeñadero.

Lo que verdaderamente ocurre en el PLD, es que no se quiere aceptar el resultado de los votos en ningún escenario; en el comité político no se votó la línea partidaria a sus bloques de legisladores en el tema de la ley de partidos, porque se quiso complacer a los que estaban en minoría y de dejó en libertad a cada quien para que votara de acuerdo a lo que creyera, al final lo que hubo fue un gran desorden que debe avergonzar a los legisladores de ese partido, pero no, se impone la lucha grupal sobre los intereses colectivos.

Fruto de esto y por no aceptar nueva vez la ley de la mayoría, vimos a un grupo de senadores abandonar la sesión donde se aprobó la ley, una acción inédita dentro del PLD; luego vivimos las triquiñuelas realizadas en contra de sus mismos compañeros tanto en el pleno de la cámara de diputados como en la comisión especial, todo esto de convirtió en un espectáculo de muy mal gusto y pésimo ejemplo frente al país.

Ahora viene la aprobación por parte del comité político de la convocatoria del comité central para cumplir los plazos dados por la JCE y comenzamos con el mismo jueguito, la minoría inicia de una vez un boicot a una reunión que es obligatoria y ni siquiera depende de ellos, vamos a ver si se de nuevo se complace a la minoría, no sabemos en que, excepto en que presionen para que les regalen las candidaturas.

Todo esto resume una actitud y una decisión que retrata de cuerpo entero la intención, para nada tiene que ver con defensa a la constitución y la leyes, lo que se quiere es imponer a como dé lugar la decisión de una minoría a los que tienen los votos en todas las instancias del PLD.

Y esto a lo que se nos parece es a lo que decían a principios del siglo XX los seguidores del político dominicano a quien le apodaron ¨la Virgen de la Altagracia con chiva¨ (haciendo referencia a su barba) el señor Horacio Vásquez, quien gobernó el país a la salida de las tropas norteamericanas que invadieron al país entre 1916 y 1924, su fanatismo era tal que gritaban: ¨Horacio o que entre el mar¨, cámbiele el nombre y le dará lo que plantean este grupo de fanáticos dentro del PLD.