21 de Enero, 2019
Por:  - viernes 28 diciembre, 2018

Un tapabocas económico ¿para qué cambiar?

Lo que está a la vista muy pocas veces necesita espejuelos, dice el refrán  popular, y mucho antes de que el Banco Central de la República Dominicana diera a conocer las cifras del desempeño económico del país, ya un organismo de las Naciones Unidas como es la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), había publicado su informe sobre el desempeño de las economías de la región y ubicó a nuestro país como el que mas creció durante el año que esta a punto de terminar.

Estamos hablando de unos resultados económicos espectaculares, en un año donde la mayoría de nuestros países vecinos tuvieron un desempeño de mediocre a malo, el promedio de crecimiento es de 1.2%, con algunos en franca crisis económica que van desde la hiperinflación hasta el estancamiento que afecta a algunos de las economías mas grandes de  la región, como es el caso de Brasil, Argentina y ni hablar de lo que pasa en Venezuela.

En un escenario de incertidumbre y problemas por todos lados, la República Dominicana tuvo un crecimiento de su Producto Interno Bruto del 7.0% durante este año 2018, lo que nos coloca como líderes en América Latina, esto unido a una inflación que terminará en el 1.3%, a pesar de la fluctuación de los precios del petróleo durante este periodo de tiempo, la fortaleza del peso con la depreciación esperada y una tasa de desempleo alrededor del 5%, entre otras cifras publicadas, nos da una idea de estabilidad y fortaleza de nuestra economía en los actuales momentos.

Entonces si estamos en el buen camino, lo que contradice tantas voces agoreras que anuncian un desastre a cada momento, como el cuento aquel de que venía el lobo a comerse las ovejas, solo que en el caso nuestro nunca llega el lobo, porque el equipo económico del actual gobierno año tras año viene demostrando con resultados que estamos construyendo una República Dominicana más rica y más justa en términos de distribución de lo que producimos entre todos.

Solo hay que salir a las calles a ver si lo que dice el Banco Central y la CEPAL es cierto o falso, cada vez hay mas edificios de todo tipo que se financian y se venden en nuestras ciudades, todas las semanas se anuncia la construcción de nuevas habitaciones hoteleras, avanzan obras de infraestructura de gran magnitud como las plantas de Punta Catalina y la presa de Rio Grande, es decir, el sector construcción si es el mas activo en el último año, y estas inversiones, sobre todo las del sector privado, lo que refleja es la gran confianza que se tiene en las actuales autoridades.

Que el consumo ha aumentado lo demuestra que solo en las dos ferias de vehículos mas populares, las del Reservas y el Banco Popular, se financiaron unidades por más de 8 mil millones de pesos, algo que ya es posible observar en nuestras calles y hasta lo sufrimos cada día los que tenemos que movernos en las grandes ciudades de nuestro país, los insufribles embotellamientos de tránsito son el resultado del acceso a vehículos privados de miles de personas que no tenían capacidad de producción económica para ello.

Según las cifras del Banco Central solo en el llamado ¨Viernes Negro¨, el día después de la celebración de Thanksgiving, tradición que ha sido adoptada en nuestro país como fecha de inicio de las compras navideñas, se consumieron 4,800 millones de pesos con tarjetas de crédito, lo que se maneja en efectivo no se puede contabilizar, y es que por primera vez en muchos años escuchamos decir a los comerciantes que las ventas estaban buenas, antes que repetir de que ¨no hay circulante¨.

Es muy difícil combatir a un gobierno que ejecuta una política económica tan exitosa como el nuestro, es por eso que lo único que se escuchan son denuncias contra haitianos, alarmas sobre temas de frontera, consignas gastadas que nadie escucha y frases cohetes buscando prensa, de parte de los que se consideran son parte de una oposición a quien la actual administración ha dejado sin discursos ni propuestas, simplemente no están en capacidad de presentar una alternativa a lo que todos sienten que va muy bien, que es la economía dominicana.

Contra el discursito repetitivo de que nos estamos endeudando y que eso traerá una gran crisis económica, lo que muestran las cifras es una gran responsabilidad de parte del actual gobierno, ya que como en cualquier familia mientras usted mas produce tiene mayor capacidad de endeudamiento, y en el caso de la República Dominicana por el aumento de las exportaciones, las remesas que llegaron a una cifra récord de 6,200 millones de dólares y la inversión extranjera directa sobre los 3.200 millones, estamos agregando a nuestra economía mas dólares que los que debemos.

Y el mas serio problema que tienen los que se oponen al gobierno del Presidente Danilo Medina, es que según la CEPAL la proyección para el año 2019 es que será un año tan bien como el 2018, con expectativa de crecimiento del 5.7%, inflación controlada y estabilidad cambiara, lo que significa que seguiremos disminuyendo a la población pobre del país, que ha recibido en estos años el beneficio de programas dirigidos a disminuir las carencias con que vienen desarrollando sus vidas y las de sus familias.

En un sistema parlamentario, como el que existe en la mayoría de los países de Europa, ni siquiera se discutiera quien debería encabezar la lista en una elecciones para que el pueblo decida quien lo debe gobernar, en Alemania por ejemplo Ángela Merkel está ejerciendo su cuarto periodo de gobierno consecutivo y nadie discute la pertinencia o no de su permanencia en el cargo por 16 años consecutivos al término del periodo que transcurre, simplemente se acepta que un jefe de gobierno con buenos resultados económicos y sociales, debe quedarse.

Pero en este sistema presidencialista, donde la lucha es por ejercer la primera magistratura de la Nación y no tiene nada que ver su la salud económica, se escuchan la voces de los que hablan de alternabilidad sin que se la apliquen a ellos mismos, solo que cuando usted tiene resultados como los que describen la CEPAL y el BC en un país hay que pensar muy bien el camino que se tomará a la hora de decidir quien asumirá el control de la barca nacional en tiempos tempestuosos como los que estamos viviendo.

Esto que publican la CEPAL y el BC es un tapabocas económico a los que ¨analizan¨ y describen un país que no es el que vivimos todos los días en nuestras calles y avenidas donde se suceden las obras públicas y privadas que van cambiando la cara de nuestras ciudades, entonces, si vamos así, ¿para qué cambiar?.