23 de Abril, 2019
Por:  - sábado 29 diciembre, 2018

Vapeo: ventajas y desventajas de los cigarrillos electrónicos

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Desde hace algunos meses, el cigarrillo volvió a los bares, las oficinas y los edificios públicos. Con el vapor de los e-cigarettes volvió la polémica sobre el tabaco, la nicotina y los espacios compartidos: ¿son nocivos? ¿afectan a los no fumadores?

Los cigarrillos electrónicos son un nuevo dispositivo de consumo de tabaco que ya no produce humo sino vapor. La persona que los fuma -o vapea- busca en muchos casos dejar el cigarrillo, puesto que permiten disminuir progresivamente la cantidad consumida de nicotina. En otros casos, los vapeadores no quieren dejar de fumar, sino que quieren seguir haciéndolo pero sin daño para su salud: ¿Sirve el cigarrillo electrónico para dejar de fumar? ¿Es posible fumar saludablemente?

Con poco más de una década de vida, es muy poco lo que realmente se sabe del cigarrillo electrónico y sus efectos sobre nuestra salud y la de quienes nos rodean. Te presentamos tres ventajas, tres desventajas y tres riesgos del cigarrillo electrónico.

Tres ventajas

  1. Ayuda a controlar el consumo de nicotina. A semejanza de los parches o chicles de nicotina, el cigarrillo electrónico permite regular la cantidad ingerida; la novedad que presenta es que también permite exhalar “humo”, como en un cigarrillo común. Este es el principal argumento de sus defensores: que es una herramienta útil para dejar de fumar gradualmente, sin la ansiedad que presenta el abandono repentino.
  2. Reduce los riesgos del humo. El cigarrillo tradicional contamina tu entorno y es peligroso tanto para quien fuma como para quienes lo rodean. Buena parte de los 400 químicos tóxicos y los 40 componentes cancerígenos que libera el cigarrillo se consumen por el humo. El cigarrillo electrónico, en cambio, no genera combustión, reduciendo sensiblemente la cantidad de químicos incorporados al organismo y al ambiente.
  3. Elimina el mal olor. Uno de los factores que genera mayor presión social para dejar el cigarrillo es el olor que el humo deja en la boca, las ropas, las manos y hasta los muebles de los fumadores. El líquido que produce el vapor no tiene aroma, de manera que no deja rastros desagradables. Además es incoloro, lo cual hace desaparecer las manchas que el tabaco deja en la piel y los dientes de los fumadores.

Tres desventajas

  1. Prolonga la adicción a la nicotina. Existe muy poca evidencia acerca de la eficacia de los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar. La adicción no es sólo química, sino que incluye en general aspectos sociales y psicológicos que el cigarrillo electrónico no elimina sino que, al contrario, imita (como el “humo” o su consumo oral). Los fumadores, entonces, piensan que encontraron una forma inofensiva de fumar y siguen consumiendo nicotina en esta forma, muchas veces en niveles mayores a los de cuando fumaban.
  2. No hay normas de seguridad uniformes y confiables. Se trata de un producto en el que apenas hay regulaciones, no obstante lo cual lo usamos para suministrar químicos a nuestro cuerpo. Desde productos sofisticados y caros hasta aparatos sospechosos que se compran en la calle, su uso es muy peligroso: existen denuncias por la explosión de baterías, por intoxicación con cartuchos que perdían líquido y hasta por reacciones alérgicas al glicol de propileno que contienen.
  3. Todavía no se conocen todos los riesgos de su consumo. La evidencia científica acerca de sus efectos es escasa: los estudios acerca de sus beneficios para dejar de fumar se han realizado sobre poblaciones pequeñas, y sus ventajas con respecto a otras técnicas (como los parches de nicotina) no son tan concluyentes. Tiene efectos pulmonares leves inmediatamente después de su consumo y contiene algunos agentes cancerígenos (como el formaldehído y el acetaldehído), aunque todavía no hay investigaciones sólidas acerca de su concentración y sus daños efectivos.

Fuente: RPSalud