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26 de Noviembre, 2020
Por:  - sábado 14 noviembre, 2020

La nueva Junta Central Electoral

Después de casi dos años de descrédito y escarnio, en una institución donde casi habían desaparecido los escándalos en la organización de procesos electorales; arribamos por fin a la sustitución de un megalómano señor y sus compartes, que sucumbieron a la tentación de subordinarse al poder de turno.

La nueva JCE que acaba de juramentarse, tiene varios espejos donde mirarse; de 1996 hacia atrás, encontrará un angosto camino, lleno de baches y fraudes electorales callados o apadrinados por las juntas del momento; luego allí mismo en mayo de 1996, verá la figura agigantada de una institución encabezada por la integridad del Dr. Cesar Estrella Sadhalá.

Hacia adelante encontrará esa institución liderada por personas que aunque tuvieron algunas veces simpatías partidarias abiertas, siempre cumplieron con la Constitución y las leyes, actuando como verdaderos jueces. Durante el gobierno del Ing. Hipólito Mejía, una JCE impuesta por el Senado dominado por el partido de gobierno, mostró coherencia y no entró en colusión con el gobierno, en un proceso donde el Presidente pretendía reelegirse.

Y así caminando hacia delante, nuestros nuevos integrantes de la JCE, se darán de boca con la dirección que vienen a sustituir, y es con esta que jamás deben compararse, para que haya equilibrio y coherencia institucional dentro de su ejercicio.

Como vienen a sustituir la desvergüenza, y la falta de integridad y equilibrio, que han caracterizado a los que se van; tienen un trabajo sumamente fácil, siendo todo lo contrario de los anteriores.

Ahora bien, algo debemos precisar en beneficio de los salientes; el sucumbir ante el poder, y a los manejos económicos deleznables, no fue asunto de ellos por sí solos; tuvieron un poderoso señor, frente al gobierno que los tentó, haciéndolos creerse tan omnímodos como él, y disponiendo personeros oscuros alrededor de ellos; o sea que hubo un corruptor designado.

Dios nos ampare, y nos libre de una vez y por siempre de situaciones como las que hemos vivido en este último proceso, ¡Dios nos libre de otro presidente de la JCE que se parezca al que acaba de salir!