• Gasolina premium: RD$186.60
  • Gasolina regular: RD$172.00
  • Gasoil premium: RD$138.60
  • Gasoil regular: D$126.90
  • Gas Licuado de Pretrolio (GLP): RD$99.40
  • Gas natural: RD$28.97
X
  • Venta dólar: $RD$59.29
  • Compra dólar: $RD$58.23
  • Venta euro: €66.98
  • Compra euro: €62.90
X
26 de Septiembre, 2021
Por:  - domingo 03 enero, 2021

Política 2020: elecciones con Covid-19 y traspaso de mando del viejo PLD al moderno PRM

República Dominicana.-Traspaso de mando, elecciones en medio de la pandemia, comicios fracasados y cambio de pleno en la Junta Central Electoral, caracterizaron un 2020 políticamente muy activo en República Dominicana.

Desde que comenzó el año el trabajo fue intenso para la Junta Central, los partidos, El Tribunal Superior Electoral y hasta el Tribunal Superior Administrativo cogió colita con algunos conflictos entre los políticos.

Antes de que finalizara enero y por decisión del Tribunal Superior Administrativo, la Junta Central despojó al Partido Reformista Social Cristiano de la casilla 3 en la Boleta electoral y se la asigna al Revolucionario Dominicano, alterando el orden de las casillas a más de 20 partidos.

El debate sobre ese tema perdió fuerza comenzando febrero, cuando el “hombre de los carros”, Hugo Beras, presentó renuncia como candidato del PRD a la alcaldía del Distrito Nacional y respalda a Carolina Mejía, candidata del Revolucionario Moderno a la misma posición. El PRD respondió apoyando a Domingo Contreras del Partido de la Liberación Dominicana.

Pero lo peor de febrero llegó el 16, día de elecciones municipales, cundo a las once y 11 minutos de la mañana el presidente de la Junta Central, Julio César Castaños Guzmán, anunciaba la suspensión de los comicios, tras un fallo casi generalizado del sistema de votación electrónico.

Tras el fracasado proceso electoral se desata en el país un océano de rumores y, al día siguiente la Junta Central convoca a elecciones municipales extraordinarias para el 15 de marzo, con boletas manuales a nivel nacional.

La convocatoria de la Junta Central no detiene los cuestionamientos de la sociedad a los miembros de su Pleno, y en busca de un “chivo expiatorio” cae preso Manuel Regalado, un técnico de la telefónica, quien había revelado que personas no identificadas reconfiguraron sistema de voto automatizado.

A partir de entonces, la Plaza del Bandera se convirtió durante 12 días en el punto de concentración donde se reunieron cada noche miles de personas, especialmente jóvenes, para reclamar la renuncia de los miembros del Pleno de la Junta, episodios que se replicaron en otras ciudades del país, acompañados de cacerolazos en sectores de gente acomodada que protestaban por la suspensión de elecciones.

Con un ambiente político un tanto indefinido, la Organización de Estados Americanos –OEA- inicia una investigación sobre fallo electoral del 16 de febrero, que más tarde, el 14 de abril, culmina responsabilizando del fracaso a la propia Junta Central, debido a una mala gestión del voto automatizado, aunque sólo el director de informática del organismo pagó por el pecado.

El departamento de cómputos permaneció acéfalo por casi 4 meses, hasta que el pleno de la Junta designó a Jhonny Rivera en sustitución del cancelado Miguel Angel García.

Con unas elecciones municipales extraordinarias en camino y las congresuales y presidenciales de mayo en peligro por la pandemia, los miembros de la Junta Central se armaron de valor, rechazaron renunciar y decidieron seguir hacia delante enfrentando cada situación.

En medio de ese vendaval eliminaron la candidatura presidencial de Ranfis Trujillo, más por ser el nieto del Jefe que por su nacionalidad estadounidense.

Entre la felicidad de los que dicen ser anti-trujillistas y el repudio de los ranfistas, el candidato presidencial del PLD, Gonzalo Castillo, a quien Lidio Cadet ya había bautizado como El Penco, escoge a Margarita Cedeño como su compañera de Boleta, una decisión sin mucha sorpresa, si se toma en cuenta que la consorte de Leonel Fernández no acompañó a su marido en la escapada hacia Fuerza del Pueblo, y eso generaba recompensa.

Comenzando marzo, Guido Gómez Mazara decide dar el paso y se integra al PRM para apoyar la candidatura de Luis Abinader, quien el día diez de ese mismo mes sorprende a medio país con la escogencia de la cibaeña Raquel Peña, cuando muchos apostaban al emprendedor David Collado para esa posición, quien ya había rechazado la oferta del Partido Demócrata Institucional para encabezar su boleta presidencial.

En esa misma fecha Leonel Fernández se decidía por la reformista Sergia Elena de Seliman, mientras que Guillermo Moreno se descantaba por el santiagués Agustín González, para hacer el binomio en la boleta de Alianza País.

A tres días de las elecciones municipales extraordinarias del 15 de marzo y con denuncias de fraude, compras de cédulas y otras artimañas circulando en el ambiente político local, el Consejo del Ministerio Público se reúne y escoge a Gisela Cueto como procuradora electoral para fiscalizar las elecciones y someter a los presuntos responsables de delitos electorales.

El 15 de marzo llegó y, sin mayores dificultades la Junta Central Electoral pasó la prueba con boletas manuales, resultando el PRM triunfante en el 70% de los municipios cabecera, incluyendo la Alcaldía del Distrito Nacional, donde Carolina Mejía venció a Domingo Contreras, y las codiciadas plazas de Santo Domingo Este y Santo Domingo Oeste, donde triunfaron los ex peledeistas Manuel Jiménez y José Andújar.

Con un calendario electoral que la hace caminar a toda prisa, 48 horas después de las municipales de marzo, la Junta Central abre la campaña para las congresuales y municipales de mayo, en medio de una emergencia nacional por el Covid-19.

En un hecho que aparenta tener poca importancia, pero que se convierte en parte de la historia política dominicana, el nombrado Yeyson Arias Fernández se convierte en la primera persona en ser sometida a la Justicia acusada de delito electoral, recibiendo medidas de coerción de presentación periódica y 20 mil pesos en garantía por hacer campaña el día de las elecciones en la cercanía de un centro de votación. Así lo ordenó un juez de atención permanente del Tribunal Superior Electoral, por violar la Ley Electoral 15-19.

Con la pandemia del coronavirus a su más alto nivel, el 13 de abril la Junta Central Electoral aplaza para el 5 de julio las elecciones presidenciales y congresuales que estaban pautadas para el 17 de mayo.

El 24 de abril y en medio de la pandemia del covid-19, asumen el poder municipal las nuevas autoridades electas en los comicios extraordinarios del 15 de marzo.

En el trayecto hacia las elecciones del 5 de julio, Aristy, el Amable de Higuey, rompe el pacto que había firmado con el PLD y se va con Luis Abinader; la Junta emite proclama para elecciones en el exterior;  Gonzalo nombra Abel Martínez director de campaña y lo junta con Rubén Jiménez Bichara, mientras Andrés Navarro pasa al equipo de Margarita Cedeño de Fernández.

El primero de junio la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios tumba su convocatoria a debate presidencial, porque aunque Leonel dijo que iba, Abinader lo condicionó y El Penco dijo que no.

Con los comicios presidenciales a menos de un mes, el apresamiento de Yamil Abreu, jefe de campaña en el Sur-central del Partido Revolucionario Moderno, reaviva la polémica PLD-PRM sobre quien tiene más narcotraficantes en sus filas.

Al día siguiente la narco-polémica pierde fuerza, cuando Luis Abinader informa que él, su esposa y dos hijas se infectaron de coronavirus.

A pesar de la intensidad de la pandemia, el presidente Danilo Medina se suma a la campaña del Penco en la última semana de junio, advirtiendo que no quería “señoritos” en las mesas electorales defendiendo los votos del PLD, pero ya era demasiado tarde.

Con Danilo en las calles apoyando el candidato de su partido, los médicos de Abinader casi hacen un milagro, lo declaran libre de Covid y el hombre abandona el confinamiento para recibir el apoyo de David Collado, quien reapareció tres días antes de las elecciones para levantarle el brazo al candidato presidencial del PRM.

En medio de medidas especiales en los colegios electorales para disminuir eventuales contagios por coronavirus, se montan las presidenciales y congresuales del 5 de Julio, donde Luis Abinader con el 52.52% de los votos gana en primera vuelta, y el PRM sube de dos a 18 senadores.

El 13 de agosto Danilo aprovecha la inauguración del hospital San Bartolomé, en Bahoruco, para despedirse de la Presidencia con un breve y emotivo discurso, donde dijo que pasó la prueba con notas sobresalientes.

Tres días después Abinader asume como presidente de la República, prometiendo un gobierno de rendición de cuentas y cero impunidad para la corrupción del pasado y la del futuro.

Ya como presidente en ejercicio, Luis Abinader se reúne por separado con Danilo, Leonel y Guillermo Moreno, buscando consenso de ideas para enfrentar la crisis del país, sin excluir el tema de la elección de una nueva Junta Central Electoral.

Tras una ola de denuncias de corrupción y quiebras de instituciones públicas, el PLD rompe la tregua de los cien días y sale en defensa de su gente.

En víspera de que venciera el plazo para la presentación y entrega a la Cámara de Cuentas de la declaración jurada de bienes, el presidente Abinader declara una fortuna de 4 mil 396 millones de pesos, el funcionario y jefe de Estado más rico que ha tenido República Dominicana en toda su historia.

Sin embargo, el mayor revuelo lo provocan las grandes fortunas de los funcionarios que se fueron y los nuevos miembros del Gabinete de Luis Abinader.

En medio de los cuestionamientos, reacciones y versiones sobre el suicidio de César Prieto un exfuncionario y miembro de su Comité Central y, con el 2021 en las cercanías, el PLD enfrenta los golpes de un Ministerio Público en cacería de alegados corruptos, mientras trata de reestructurarse a través de su noveno congreso José Joaquín Medina.

La Fuerza del Pueblo en “aparentes amores” con un PRM que abandona sus locales para irse a gobernar, trabaja en su primer congreso Profesor Juan Bosch, con la meta de crecer, en tanto que los líderes de los llamados “partidos chiquitos”, donde ahora están incluidos los ex mayoritarios PRD y PRSC, cruzan los dedos y rezan para que no se haga realidad la propuesta de Luis Abinader, que tumba el 50% de los recursos económicos que reciben del Estado para sus actividades.