Logo Proceso.com.do
Lunes, 24 de Enero, 2022

Familias desalojadas que ocupan escuela en los Alcarrizos esperan respuesta del Gobierno

REPÚBLICA DOMINICANA.-A la espera de ayuda de parte de las autoridades se mantienen cientos de familias que hace dos meses fueron desalojadas del barrio Freddy Beras Goico, en Los Alcarrizos, y que se han visto obligados a convertir en su casa, una escuela en construcción en el barrio Unión Tamarindo, en el referido municipio.

Entre la insalubridad y la miseria tratan de sobrevivir 389 familias, que como sardina en lata han tenido que acomodarse en las 57 aulas de la escuela, que luego del desalojo que los dejó en las calles han ocupado durante los últimos dos meses.

«Hace un mes y 24 días que tenemos una situación caótica, infrahumana, de insalubridad, falta de todo y tenemos no sólo falta de todo, sino de conciencia humana, la persona que nos desalojó no pensó el trauma que le causaba a nuestras familias», señaló Samuel Antonio Arias, uno de los desalojados.

Los recuerdos de aquel fatídico 6 de marzo, no salen de la memoria de quienes durante décadas ocuparon los terrenos del barrio bautizado con el nombre de Freddy Beras Goico y que en horas de la madrugada fueron sorprendidos por las grúas y palas mecánicas, que además de sus casas demolieron sus sueños.

«Recuerdo la historia de la muerte, no de la vida porque a mi principalmente, me mataron, perdí mi casa y mis herramientas de ebanistería, con lo que yo me ganaba la vida», dijo el señor Manuel Trinidad, otro de los desalojados.

«Yo estaba trabajando cuando pasó esto, porque yo soy sereno en la escuela y compré ese terreno con un préstamo que hice en la cooperativa escolar y después hice mi casita, y en la madrugada cuando llego, no encuentro nada, tuve que mandar a la mujer y a los hijos para el campo, para que no sufran esto», dijo afligido Alejandro Montero.

Un tubo al aire libre sirve de ducha a estas familias, que además deben hacer sus necesidades en 27 baños móviles donados por la alcaldía y que entre los negocios instalados en los cuartos de no más de tres metros, tratan de buscar el sustento de sus seres queridos.

Y para qué, entre tanta desgracia a los niños y jóvenes no les falte el pan de la enseñanza, han improvisado una escuela, donde los estudiantes se levantan temprano para asistir.

En este lugar, que han denominado la escuela de los refugiados, los desalojados de unos terrenos que aseguran haber comprado, esperan la ayuda de las autoridades, que han prometido dar una pronta respuesta.

Subscribete a nustro canal de YouTube