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Miércoles, 30 de Noviembre, 2022

Amanda, acepta roba carteras, pero sólo a hombres malos que no pagan por sus servicios sexuales

Amanda Frau, como se hace llamar Omar Tejada, ausente de espanto y consciente de su propia opción sexual, confiesa que roba las carteras a los hombres malos, los que no pagan sus servicios sexuales, pero se niega a aceptar ser un ladrón.

Homosexual que practica el trabajo sexual como forma de generar ingresos para mantenerse, sorprendido por las autoridades en la ciudad de Moca, sin empacho asume lo que hace y quien es, sin llantos, y con el rostro dibujado por una sonrisa casi inocente, no opone resistencia a ser encarcelado, pero insiste en que no roba, salvo a los malandrines que le buscan, aceptan compartir su cuerpo, y luego le quieren echar un cubo al no pagarle.

"Dicen que yo me metí en un taller, pero no…Yo cartereo los hombres malditos, yo no ando rompiendo…en esto yo ando desde hace un año para acá."

Amanda

Drama común entre los y las trabajadoras sexuales, de quienes todos abusan: clientes y autoridades. No escapan de la cotidianidad que obliga a buscar el sustento, muchas veces con historias de incesto, violaciones, abusos, violencia domestica que arrastran como un pesado baldón que les abruma.

En el 2016, fue fundada precisamente en Republica Dominicana la Organizacion de Trabajadoras Sexuales, (OTRASEX) , hoy con miles de integrantes, buscando aun organizarse para reclamar sus derechos.

Según datos en el país estiman que hay ya mas de cien mil mujeres que ejercen el trabajo sexual en República Dominicana, el numero de homosexuales, transgenero, se ignora a cuanto alcanza.

Mujeres y hombres, blancos, negros y mulatos, todos iguales, reducidos al ejercicio del mas viejo trabajo de la humanidad: la prostitucion.

Cuando se les esculca en su tragedia, algunos confiesan: " Muchas de nosotras tenemos historias similares que contar sobre nuestros encuentros con la Policía: nos quitan dinero y nos obligan a tener sexo con ellos. Si una de nosotras no se lo quiere dar, la llevan presa, sin ningún cargo, haciéndola pasar la noche en la celda. Organizaciones como Amnistía Internacional han calificado estos actos violentos motivados por discriminación o tortura de genero que no cesa".

En Republica Dominicana suman decenas de miles de hombres y mujeres signados por el prejuicio, marcado por la sociedad a la cual sin embargo, una franja de estos sirve desde diferentes segmentos de oficios y profesionales con talentos sin igual.

Periodistas, profesionales de de diferentes areas, incluso congresistas, en veces o una que otra vez han sido protagonistas de estas historias.

Noticia en desarrollo…

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