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Domingo, 29 de Enero, 2023

Un día como hoy, muere Rafael Ranfis Trujillo Martínez hijo mayor de Trujillo

Lo cierto es que el 28 de diciembre de 1969, día de los Santos Inocentes, Rafael, Ramfis, Trujillo Martínez, hijo mayor del mandatario, fallecía en una clínica de Madrid días después del choque frontal de su Ferrari contra el Jaguar de Teresa Beltrán de Lis, duquesa de Alburquerque. La aristócrata llevaba a su hijo al colegio y murió en el acto; el niño salvó su vida. Ramfis volvía a La Moraleja después de una noche de fiesta. Dejaba viuda a Lita y con pocos años a Ramsés y Ricky. Tenía otros hijos en España de anteriores matrimonios y todo hacía suponer que sus herederos se quedaban con una posición envidiable.

La vida del primogénito del dictador había cambiado de forma radical, el 30 mayo de 1961, cuando un grupo de opositores mató a tiros a Rafael Leónidas Trujillo, después de 31 años en el poder. Sus espeluznantes atrocidades han sido detalladas por distintos historiadores. Desde asesinatos y canibalismo con sus oponentes políticos a violaciones de toda mujer en la que se fijara, incluso las de la alta sociedad dominicana. Mario Vargas Llosa cuenta de forma magistral en La fiesta del chivo las barbaries del déspota.

A su muerte, tomó el poder su hijo Ramfis, un playboy aficionado a los coches de carreras, amante de estrellas de Hollywood como Kim Novak o Zsa Zsa Gabor y poco inclinado a la carrera militar o al poder. Pero asumió el mando con gusto, solo por vengar la muerte de su padre. Cuentan que ejecutó personalmente a los conspiradores con una pistola con culata de oro y obligó a comerse a uno de los detenidos, los restos de su hijo también asesinado.

Cuando los Trujillo tuvieron que abandonar finalmente su país, a borde del yate Angelita, llevaban a bordo el cadáver del dictador y sacos con millones de dólares en la bodega. Habían acumulado una de las mayores fortunas de América después de apoderarse de las principales empresas del país, cobrar tributos a los empresarios y apropiarse de sus mansiones y haciendas. Cuentan que la última esposa del tirano, doña María, era la única que sabía de memoria la cuenta cifrada en Suiza, con la fortuna acumulada mientras mandaban en el país, pero doña María perdió la memoria y los millones siguen amparados por el secreto bancario.

En 1962 se establecieron en España y Franco les recibió con los brazos abiertos. Sin embargo, la vida extravagante de Ramfis fue el inicio del declive económico de la familia, imparable después del accidente que le costó la vida. Lita Trujillo tampoco supo administrar su herencia, mal aconsejada o engañada por banqueros suizos y el abogado García Trevijano. Acabó en la ruina, vendiendo sus joyas, el Rolls Royce y obligada por sus hijos a dejar la mansión de La Moraleja para ponerla a la venta. A sus 90 años, vive ahora en un piso cercano al Estadio Santiago Bernabéu cuya renta pagan algunos amigos generosos.

"Estoy en un momento muy doloroso, pero quiero gestionar este proceso como algo muy personal y muy íntimo. Soy una figurita triste. Siempre lo he sido. Tengo el sentido trágico de la vida, aunque siempre lo he intentado disfrazar de frivolidad", confesaba Lita Trujillo a LOC durante una entrevista hace un tiempo.

VIAJES A LA ISLA

Desde su finca de Extremadura, Ricky Trujillo, el hijo menor de Lita, lamenta la muerte de su hermano. "Era mi amigo inseparable, mi otra mitad, pero por su enfermedad empezó a desvariar y se hizo imposible ayudarle. Lo intenté durante 20 años. Yo tengo mi vida, mis caballos, mis hijos. Soy español y soy dominicano y voy a la isla dos o tres veces al año. Tengo negocios allí, creados por mí, pero nada que haya sido de los Trujillo. Me siento orgulloso de algunas personas de mi familia, de otras, no. Pero aquello fue el pasado".

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