Santo Domingo. -Choferes del transporte público y conductores de vehículos privados coincidieron en que el congestionamiento vehicular en el Distrito Nacional es un problema “de nunca acabar” y manifestaron su escepticismo ante la posibilidad de una solución real y duradera.
Tras concluir las celebraciones de fin de año y del Día de los Reyes, las principales avenidas de la capital comenzaron a retomar los largos taponamientos que habían disminuido durante los días feriados, devolviendo la rutina de retrasos y estrés a miles de ciudadanos.
Conductores consultados aseguran que pasan entre 20 y 30 minutos sin moverse en una esquina antes de llegar a la Máximo Gómez, en la avenida 27 de Febrero; mientras que choferes de carros públicos entre risas se refieren a los tapones como el tema de nunca acabar.
En la intersección de las avenidas 27 de febrero y Máximo Gómez, el congestionamiento era evidente en horas de la tarde, allí otros conductores se quejan de la vuelta a la normalidad, añorando los días en los que las calles y avenidas se encontraban con poco tráfico. Aunque la intersección entre las avenidas John F. Kennedy- Máximo Gómez, mostraba un tránsito relativamente fluido la tarde de este martes.
Las opiniones recogidas reflejan el desánimo de quienes enfrentan diariamente el congestionamiento vial, un problema que, según conductores y pasajeros, continúa sin respuestas efectivas a largo plazo.