
SANTO DOMINGO.- La parada del corredor de la avenida Núñez de Cáceres se ha convertido, en horas de la mañana, en un punto dominado por motoconchos ante la escasez de autobuses del sistema, situación que ha generado largas esperas, retrasos laborales y creciente malestar entre los usuarios.
Pasajeros denunciaron que pueden pasar hasta horas esperando una guagua y que, cuando finalmente llegan, lo hacen completamente llenas, lo que impide que muchos puedan abordar. Esta situación se repite a diario y ha provocado llamados de atención e incluso la pérdida de empleos para algunos trabajadores.
“Uno sale temprano de su casa y mira la hora que es. Estamos mortificados esperando guagua aquí, y a veces llaman a uno la atención en el trabajo”, expresó una usuaria visiblemente afectada por la situación.
Los pasajeros aseguran que en la parada no existe ningún tipo de control ni personal que ofrezca información sobre la frecuencia de las unidades o las causas del retraso. “Aquí no hay control de autobuses ni nadie que dé la cara. La gente está tan desesperada que se puede atacar”, denunció otro usuario que llevaba más de 40 minutos esperando transporte.
Ante la falta de opciones, muchos se ven obligados a utilizar motoconchos, a pesar del alto costo que esto representa para su economía. Algunos usuarios explicaron que pagan hasta 100 pesos por trayectos cortos, una cifra que consideran insostenible para quienes devengan salarios bajos.
“He tenido que coger motores obligatoriamente. A mí me cobran 100 pesos; ¿cómo yo lo pago ganando ocho mil pesos al mes?”, cuestionó un pasajero, quien añadió que en ocasiones las personas optan por agruparse para pagar vehículos privados como alternativa.
Los usuarios también lamentaron el retiro de los carros públicos, los cuales, según afirmaron, facilitaban el traslado y reducían los tiempos de espera. “Que vengan los carros de nuevo, porque estamos pasando trabajo desde temprano. Hay gente que ha perdido su trabajo por llegar tarde”, reclamó otro ciudadano.
El descontento se extiende hacia las autoridades, a quienes acusan de indiferencia ante la situación. “Esto pasa todos los días, es un abuso. Aquí hay personas desde las seis y media de la mañana esperando”, manifestaron.
De esta manera, se ha intensificado el reclamo de que se restablezca el servicio de carros públicos y se mejore la gestión del corredor, en una parada que cada mañana se llena de usuarios cansados de los retrasos y de recibir sanciones en sus centros de trabajo por causas que aseguran no pueden controlar.