Santo Domingo, RD.- El anunció del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre de que reforzará la fiscalización para garantizar el cumplimiento de las normas que regulan el uso de patinetas eléctricas y otros dispositivos de movilidad personal en los espacios públicos, encontró el rechazó entre usuarios y propietarios de negocios que se dedican al alquiler de esos vehículos.
El descontento de los que se transportan y hacen negocios con las patinetas impulsadas por electricidad es tal, que ya convocaron una marcha en contra de las pretensiones del INTRANT.
La institución que regula la movilidad recordó que, conforme a la ley 63-17, las patinetas eléctricas no pueden circular por aceras y deben respetar un límite máximo de velocidad de 20 kilómetros por hora en ciudad y de 45 kilómetros por hora en carretera.
El director del INTRANT, Milton Morrison enfatizó que la violación de los límites establecidos conlleva sanciones equivalentes de uno a tres salarios mínimos del sector público.
Mientras los partidarios de su uso manifiestan que estos artefactos rodantes no representan ningún peligro y negaron que se desplacen por las aceras.
Los usuarios de vehículos eléctricos resaltan que este método de transporte, además de representar economía, es amigable con el medio ambiente.
Los propietarios de negocios de renta de patinetas y bicicletas eléctricas le dicen al gobierno que, si tiene que cobrar impuestos, que cobre, pero que cese lo que definieron como una persecución en su contra.