
Santo Domingo.- El Partido de la Liberación Dominicana considera que las medidas anunciadas por el presidente ante los efectos de la guerra en el Medio Oriente son insuficientes y reactivas.
El Partido de la Liberación Dominicana reaccionó al planteamiento del presidente Luis Abinader, quien afirmó que el conflicto en Medio Oriente tendrá efectos en los combustibles, la energía eléctrica y los alimentos.
Temístocles Montás, vicepresidente del Partido Morado, afirmó que esas medidas no son eficientes frente al daño estructural de la economía nacional.
Montás expresó que esa organización plantea que es necesario tomar medidas para corregir la alta dependencia del petróleo en el transporte del pueblo.
En cuanto al sector agropecuario, el titular del Partido Morado en la materia señaló que los mil millones destinados a subsidios para fertilizantes no durarán ni una semana.
El partido morado estableció que las medidas no pueden recaer de manera desproporcionada sobre la población dominicana.
El PLD reafirmó su compromiso con la estabilidad económica, la protección del poder adquisitivo de las familias dominicanas y la creación de soluciones responsables ante los desafíos que enfrenta la nación.
En este contexto, hemos escuchado y analizado detenidamente la alocución del Presidente de la República sobre el impacto de la situación internacional y el aumento de los precios del petróleo, en la cual expresó su intención de preservar la estabilidad macroeconómica, fiscal y social. Además, anunció medidas para mitigar los efectos inmediatos y reafirmó su compromiso con la inversión pública. Ese enfoque es necesario.
Sin embargo, al evaluar el mensaje en su conjunto, el pueblo recibió una explicación del contexto y de las acciones a corto plazo, pero no una definición suficiente de cómo se abordarán las causas estructurales de nuestra vulnerabilidad.
El discurso presidencial reconoce que se trata de un choque externo que generará presiones sobre la energía, el transporte y los alimentos. Sin embargo, es precisamente en contextos como este donde se define la calidad de la respuesta interna.
Aunque el origen del shock es externo, la manera en que se distribuyen sus efectos depende de las decisiones que tome el gobierno a nivel nacional.
En ese sentido, el Partido de la Liberación Dominicana establece con claridad que el esfuerzo que exige este momento no puede recaer de manera desproporcionada sobre la población y las empresas. Si se les pide a las familias asumir mayores costos en transporte, electricidad y alimentos, y al sector privado realizar reajustes, el Estado también debe asumir su parte con disciplina y ejemplo.
Por ello, el PLD plantea con firmeza la necesidad de un Plan Nacional de Austeridad, no como una declaración, sino como una acción concreta y verificable.
La sostenibilidad fiscal no puede depender únicamente de subsidios y ajustes de precios; requiere decisiones claras de orden y un uso eficiente de los recursos del Estado.
Debemos ser claros: la estrategia anunciada es, en esencia, reactiva, transitoria y limitada frente a los problemas estructurales de la economía dominicana.
Primero, tenemos una alta dependencia energética externa, ya que importamos prácticamente la totalidad del petróleo que consumimos.
Segundo, persisten elevados niveles de pérdidas y transferencias fiscales que limitan el espacio para la inversión pública. El presidente reconoció que el año pasado se subsidió al sector eléctrico con 105,000 millones de pesos.
Tercero, un modelo de transporte intensivo en combustibles, que concentra alrededor del 54% del consumo de petróleo. Este último punto es determinante, ya que más de la mitad de la vulnerabilidad energética del país se concentra en el transporte.