
Este jueves, un total de 1,254 abogadas y abogados prestaron juramento ante el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, en una audiencia dedicada al jurista Juan Manuel Guerrero de Jesús.
Santo Domingo.- El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Henry Molina, afirmó este jueves que la independencia judicial no es un privilegio de los jueces, sino una garantía para la ciudadanía y el Estado. Por ello, aseguró que la justicia solo puede ser legítima cuando cada actor asume su rol y actúa dentro de las reglas del debido proceso.
El magistrado Molina hizo este planteamiento durante la XXXVII audiencia de Juramentación de Abogadas y Abogados, llevada a cabo en la Sala Augusta por el Pleno del alto tribunal, en honor al jurista Juan Manuel Guerrero de Jesús.
Durante su discurso, explicó a los nuevos profesionales del derecho que el proceso judicial es una de las construcciones más valiosas del Estado de derecho, en la cual cada actor cumple una función necesaria: el juez decide, el Ministerio Público acusa y el abogado defiende.
“Este equilibrio institucional es una de las garantías más importantes de la justicia, ya que impide que una sola voz se apropie del proceso. Permite que las decisiones judiciales surjan del contraste de argumentos, del examen de pruebas y del respeto a las reglas establecidas; sin embargo, ese equilibrio es frágil y solo funciona cuando cada actor comprende sus límites. De lo contrario, el proceso se convierte en un espacio de confrontación personal y no en uno de solución de conflictos sociales”, manifestó Molina.
Asimismo, exhortó a los nuevos abogados a ejercer con prudencia, para comprender que detrás de cada expediente hay personas reales, conflictos humanos y decisiones que pueden alterar sus vidas; con método, para actuar conforme a las reglas del derecho, las pruebas y las garantías del proceso; y con carácter, para resistir presiones, prejuicios o tentaciones que puedan apartarlos del deber jurídico y de la integridad.
"La justicia debe mantener el equilibrio de esas tres virtudes, ya que su fortaleza no reside en la severidad de sus decisiones, sino en la integridad de quienes las toman y en la imparcialidad con que las aplican", señaló Henry Molina.
En ese sentido, puntualizó que un sistema judicial no se debilita por la falta de leyes, sino por la falta de integridad, al tiempo que afirmó que la ética del abogado exige defender con firmeza, pero siempre respetando el proceso, las reglas y a los demás actores que lo integran.
Honor a quien honor merece.
Juan Manuel Guerrero de Jesús fue un destacado jurista, académico y profesor de Derecho Administrativo en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), cuya trayectoria dejó una profunda huella en la judicatura, la academia y el ejercicio profesional del derecho en el país. Se consolidó como una autoridad indiscutible en el estudio y la enseñanza del Derecho Administrativo en la República Dominicana.
El juez presidente de la SCJ, Henry Molina, al referirse a Juan Manuel Guerrero de Jesús, dijo que fue un jurista completo que recorrió el sistema de justicia en toda su complejidad, ejerciendo en distintos roles: estudiante, defensor, miembro del Ministerio Público, profesor universitario, juez y abogado en ejercicio.
“Su trayectoria le permitió comprender algo esencial: la justicia no es obra de un solo actor, sino el resultado de un equilibrio institucional entre funciones diversas, responsabilidades diferenciadas y deberes éticos que se complementan”, manifestó Molina.