
Santo Domingo. – El Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) presentó hoy la visión del sector empresarial dominicano ante la compleja coyuntura global y local, identificando tanto los riesgos que enfrenta la economía dominicana como las fortalezas que la posicionan para navegar con resiliencia la turbulencia internacional.
En un encuentro con periodistas y líderes de opinión, el presidente del CONEP, Celso Juan Marranzini, hizo un llamado a la prudencia constructiva y subrayó que el sector empresarial "está preparado, con capacidad de planificación, respuesta y una visión a largo plazo para enfrentar escenarios de incertidumbre".
En ese contexto, Marranzini destacó que el sector privado mantiene una visión estratégica de desarrollo, plasmada en la Décima Convención Empresarial, y resaltó el rol de la Plataforma de Indicadores como una herramienta clave para dar seguimiento a esos compromisos. Esta plataforma sirve como una brújula que permite traducir las propuestas en resultados concretos de bienestar económico y social.
Asimismo, subrayó que el contexto internacional, caracterizado por tensiones geopolíticas, volatilidad en los precios de las materias primas y condiciones financieras más restrictivas, incide en los costos internos y limita la capacidad de crecimiento. Por lo tanto, “el país no enfrenta un problema de abastecimiento, sino un desafío de costos y eficiencia, que requiere atender áreas clave para elevar la competitividad interna”.
El vicepresidente ejecutivo del CONEP, César Dargam, destacó: “La economía dominicana mantiene fundamentos sólidos y puede sobreponerse al contexto actual si se impulsa la dinamización mediante la ejecución de la inversión pública y la agilización de los procesos de autorización correspondientes”.
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Durante la presentación, Dargam identificó áreas de atención para mejorar la competitividad interna. En cuanto al empleo, señaló que la informalidad se situó en un 54.2%, su nivel más bajo en cinco años.
Sobre la carga burocrática, citó proyecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial que indican que una pequeña y mediana empresa latinoamericana dedica 1,577 horas anuales a trámites, con un costo promedio de US$4,000 para formalizar una empresa. En el caso de República Dominicana, la optimización de trámites ya ha generado un ahorro equivalente al 1.3 % del PIB.
En el ámbito fiscal, un estudio del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) reveló que el ITBIS solo recauda el 37 % de su potencial, lo que sitúa a la República Dominicana en el último lugar entre 17 países latinoamericanos en cuanto a eficiencia recaudatoria del impuesto al valor agregado. El 44 % de la brecha se atribuye a la evasión, la informalidad o el contrabando.
Adicionalmente, con el 86.7 % del gasto ya comprometido y los intereses de la deuda (22.3 % del presupuesto de 2026) superando la asignación educativa, el CONEP señaló que la eficiencia operativa del Estado no es una opción, sino un imperativo para garantizar el gasto de capital.