
SANTO DOMINGO.- Representantes del comercio detallista denunciaron presuntas irregularidades en la asignación de permisos de importación de ajo por parte del Ministerio de Agricultura de la República Dominicana, asegurando que estas prácticas estarían afectando directamente a los pequeños comerciantes y provocando alzas en los precios para los consumidores.
Durante un encuentro con la prensa, en el que participó el equipo de este medio, comerciantes hicieron un llamado a las autoridades para investigar lo que consideran un manejo irregular del sistema de permisos.
“Señor presidente, aquí están tus comerciantes haciéndote un llamado para que usted y todas las instituciones que tengan que ver con las investigaciones de la corrupción le hagan una investigación al Ministerio de Agricultura”, expresó Ceferino Leyba, presidente de la Federación de Comerciantes Detallistas.
De su lado, el presidente de la Asociación de Pequeños Comerciantes Detallistas, Apolinar Badía, afirmó que tras el cambio de administración en la institución, se estarían otorgando permisos a sectores que no pertenecen al comercio agropecuario.
“Luego de la designación del señor Olivero Payá, el nuevo ministro de Agricultura, él está otorgando permisos a sectores ajenos al comercio, como el sector de la construcción y el sector eléctrico”, denunció.
En ese mismo orden, Leyba presentó como ejemplo el caso de la empresa Aeroelectron, a la que, según explicó, se le habría autorizado la importación de 1,232 quintales de ajo, equivalentes a dos contenedores, con ganancias estimadas en unos dos millones de pesos.
“Esta es Aeroelectron, la cual le están otorgando 1,232 quintales… valorado ahora mismo en 2 millones de pesos en ganancias”, indicó.
Los comerciantes sostienen que estas autorizaciones generan distorsiones en el mercado y afectan la competencia, al permitir que actores ajenos al sector participen en el negocio de importación.
“Con esta mala práctica lo que hace es que incrementa los precios en detrimento de la masa pobre, que son los que están sufriendo”, advirtió Leyba.
Mientras, Badía explicó que el impacto no solo se traduce en pérdida de ingresos para los comerciantes tradicionales, sino también en posibles escenarios de escasez y especulación.
“Eso aumenta los costos, porque van a sacar sus ganancias, van a formar monopolio, y de ahí van a salir las especulaciones con los precios. Nuestros inventarios no van a poder reabastecerse… y cuando llegue la crisis, los negocios estarán vacíos, y ese aumento se le va a transferir al consumidor”, sostuvo.
Ante esta situación, los representantes del comercio detallista reiteraron su llamado a las autoridades para frenar la entrega de permisos a sectores ajenos al comercio tradicional, al considerar que estas prácticas ponen en riesgo la estabilidad del mercado y la sostenibilidad de miles de pequeños comerciantes en el país.