
SANTO DOMINGO.- Al cumplirse un año de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, donde el colapso del techo del establecimiento dejó al menos 236 personas fallecidas, familiares de las víctimas renovaron sus reclamos de justicia y cuestionaron la respuesta del sistema judicial frente a uno de los hechos más trágicos registrados en el país.
Las demandas fueron expresadas durante una actividad en la que participó el padre Rogelio Cruz, de la Diócesis Padre Montesinos, quien pidió a las autoridades judiciales reconsiderar el tratamiento dado al caso, incluyendo la calificación jurídica de los hechos y la medida de coerción impuesta a los hermanos Espaillat, propietarios del centro nocturno.
Familiares de las víctimas manifestaron su inconformidad con las decisiones adoptadas hasta el momento por los tribunales, al considerar que las sanciones contempladas no guardan proporción con la magnitud de la tragedia.
Rafael Navarro, padre de una de las víctimas, expresó preocupación por la posibilidad de que los imputados enfrenten consecuencias penales limitadas.
“Ya ellos están libres prácticamente con los dos años, ya ellos ahorita cualquier cosa salen del caso y es a la calle, entonces no podemos permitir eso”, sostuvo.
Los afectados también exigen la aplicación de la acumulación de penas contemplada en el nuevo Código Penal, aunque dicha normativa no puede ser aplicada a este caso debido al principio de irretroactividad de la ley penal.
En ese sentido, el padre Rogelio Cruz propuso que la responsabilidad penal sea evaluada tomando en consideración cada una de las víctimas mortales que dejó el desplome.
“Está bien, déjenlo así, no hay ningún problema, pero denle entonces dos años por cada uno de los muertos, no me colectivice el proceso. Si fueron 236, la tipificación déjenla así, pero por cada muerto dos años a la familia Espaillat”, expresó el religioso.
Por su parte, Navarro afirmó que los responsables conocían las condiciones en las que se encontraba la estructura del establecimiento antes de la tragedia.
“Dos años por cabeza mínimo, que si le metieran diez fuera mejor, porque creo que ni con cárcel pagan ellos. Los hermanos Espaillat sabían todo lo que estaba pasando ahí; se les avisó y ellos mismos visualmente veían lo que estaba pasando”, aseguró.
El desplome del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido hace un año, provocó la muerte de al menos 236 personas y dejó decenas de heridos, convirtiéndose en una de las peores tragedias ocurridas en un centro de entretenimiento en la historia reciente de la República Dominicana.
Mientras el proceso judicial continúa su curso, familiares de las víctimas mantienen su exigencia de que se impongan sanciones ejemplares y que el caso no concluya con penas que, a su juicio, resulten insuficientes frente a la magnitud de la pérdida humana provocada por el colapso.