
República Dominicana.-El presidente de la Unión Demócrata Cristiana -UDC-, Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”, consideró hoy que ningún programa que busque el desarrollo de los marginados tendrá éxitos, si primero no se realiza una amplia labor de dotar de actas de nacimiento a la población.
Afirmó que los programas de protección a los necesitados fracasarán si el recipiente de la ayuda no tiene forma de demostrar cuál es su nombre y apellido, porque carece de actas de nacimiento.
Dijo que es urgente que el gobierno, organismos internacionales, la Junta Central Electoral y los empresarios, adelanten reales programas de desarrollo, que vayan junto con la identificación de la población.
Indicó que la marginalidad corre el peligro de extenderse por siempre donde hay iletrados, porque tienen cerradas las puertas de la enseñanza, porque sin actas de nacimiento no los reciben en las escuelas.

Pasa lo mismo en los centros de salud, que se torna difícil darle la debida asistencia si se desconoce su identidad personal. Añadió que para que el país progrese, se tiene inmediatamente que llevar a cabo programas masivos de inscripción en el registro civil.
Ve positiva la campaña anunciada por el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en enfrentar la miseria dominicana, beneficiando sobre todo a los residentes en áreas que son vulnerables, pero señaló que no se puede dejar a un lado la política de entregar actas de nacimiento, y después la cédula, a los excluidos sociales.
Pidió a la embajadora de los Estados Unidos, Leah Francis Campos, que preste su ayuda y colaboración en el proceso de entrega de actas de nacimiento a través de los organismos asistenciales de la delegación, y muy en especial el Cuerpo de Paz.
Aseveró que en el tiempo que encabezó a la Dirección General de Desarrollo de la Comunidad (DGDC) trabajó en coordinación con el Cuerpo de Paz, y se logró que miles de dominicanos pudieran obtener su acta de nacimiento y luego la cédula, para gozar de todos los beneficios sociales que son inherentes a una plena identificación.
Lamentó que en esa ocasión, y ahora se debe evitar, sacerdotes, en especial de los jesuitas, aprovecharan los programas de actas de nacimiento para inscribir como dominicanos a ilegales haitianos.
Se dio el caso de por lo menos un sacerdote que llegó a registrar a más de 40 haitianos indocumentados, en franca violación de la ley, y en perjuicio de los dominicanos.
En ese sentido, dijo que la ley es clara, los haitianos hijo de indocumentados nacidos en el país no son dominicanos, sino que conservan la nacionalidad de sus padres que son ilegales.