
SANTO DOMINGO, RD.- Este miércoles primero de julio se cumplen 60 años de la llegada al poder por primera vez, mediante elecciones, del doctor Joaquín Balaguer, quien resultó electo en los primeros comicios celebrados en República Dominicana, tras la revolución de abril de 1965, una accidentada jornada electoral montada el primero de junio de 1966.
La fecha del primero de julio de 1966 también marcó el inicio del período conocido como "La Era de los Doce Años", una etapa de la historia reciente del país marcada por la violencia política y algunos destellos de desarrollo económico.
Algunas crónicas sobre el tema, señalan que cuando Balaguer asumió la Presidencia, las actividades gubernamentales estaban controladas por alrededor de 500 asesores norteamericanos adscritos en todos los niveles de la administración pública.
Agregan que las Fuerzas Armadas, los cuerpos de seguridad y la Policía Nacional estaban manejadas por un centenar de militares estadounidenses, muchos de los cuales pertenecían a la Central de Inteligencia Estadounidense, conocida como la CIA.
Explican que inmediatamente asumió el poder, el doctor Joaquín Balaguer anuló la influencia de esos asesores extranjeros y centralizó toda la administración bajo su control.
Según las publicaciones, ese personal extranjero ejercía una considerable presión sobre sus contrapartes nacionales para que pusieran en práctica las iniciativas administrativas que emanaban de la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) o la embajada de los Estados Unidos en Santo Domingo.
Luego de un primer periodo de turbulencias, el doctor Joaquín Balaguer se presenta para un segundo mandato y gana las elecciones de 1970, dando inicio a una etapa sangrienta, dominada por denuncia de persecución política, asesinatos de militantes revolucionarios y otros desafueros, atribuidos al autodenominado Frente Democrático Anticomunista y Antiterrorista, mejor conocido como La Banda Colorá, un grupo de paramilitares y excombatientes de izquierda o simplemente delincuentes reclutados con fines represivos.
Frente a las denuncias de represión, el doctor Balaguer se defendía responsabilizando de la violencia a los llamados grupos incontrolables y a la subversión de izquierdistas que, alegadamente, se dedicaban a la tarea de cometer asaltos a instituciones financieras para sustentar sus actividades clandestinas.
El 16 de mayo de 1974, el presidente Balaguer optó de nuevo por la reelección, resultando ganador de los comicios cuando el Partido Revolucionario Dominicano y los otros partidos signatarios del denominado Acuerdo de Santiago retiraron a su candidato Antonio Guzmán, por considerar que no estaban dadas las mínimas condiciones ni garantías para el montaje de unas elecciones limpias.
En esa ocasión, el presidente Balaguer solo compitió con el contraalmirante Luis Homero Lajara Burgos, del Partido Popular Demócrata (PPD), obteniendo el 84,7% de los votos, y su partido ganó mayoría en el congreso donde la abstinencia alcanzó el 50%.
Inscrito como candidato presidencial por el Partido Reformista para las elecciones de 1978, el presidente Balaguer buscaba un cuarto mandato consecutivo y se enfrentó a Antonio Guzmán del Partido Revolucionario Dominicano, pero cuando los resultados electorales mostraron una tendencia en su contra, oficiales del Ejército Dominicano detuvieron el conteo de los votos.
Sin embargo, con las protestas locales y una fuerte presión internacional, encabezada por el presidente estadounidense Jimmy Carter, se logró reanudar el conteo y cuando se dieron los resultados finales, Don Antonio Guzmán, un hacendado de Santiago, propinó a Joaquín Balaguer la primera derrota de su carrera política.
Luego de ocho años de su salida del Poder y dos mandatos del PRD que no llenaron todas las expectativas de los votantes, el doctor Balaguer, que había perdido en 1982 del abogado de Santiago, Salvador Jorge Blanco, se volvió a presentar como candidato en 1986 y de nuevo ganó la Presidencia de la República con escaso margen al candidato oficialista, Jacobo Majluta.
En agosto de ese año, con 80 años y casi ciego, Joaquín Balaguer inicia una nueva estadía en el poder que se prolongó por diez años.
Siendo el mismo Balaguer de siempre, pero enfrentando distintas circunstancias, el líder reformista fue mucho más liberal y tolerante con sus críticos y opositores políticos.
En 1990, con una abstención del 40%, logró reelegirse con el 35.1% de los votos, contra el 33.9% de Juan Bosch del Partido de la Liberación Dominicana, y en 1994 cuando decidió optar de nuevo por la presidencia, con casi 90 años de edad y ciego por completo, se impuso con un 42.3%, contra un PRD que obtuvo el 41.6% de los votos, llevando como candidato a su líder histórico José Francisco Peña Gómez.
Peña Gómez alegó fraude y llamó a una huelga general, siendo necesario la firma de un acuerdo político, denominado Pacto Por la Democracia, que limitó a dos años el siguiente mandato, un acuerdo que, además, prohibía al doctor Balaguer presentarse como candidato en las elecciones presidenciales de 1996, ganadas por Leonel Fernández, candidato del PLD, con el apoyo del líder reformista.
Se presentó de nuevo como candidato en las elecciones del 2000, pero su partido se quedó en un lejano tercer lugar, saliendo victorioso el agrónomo Hipólito Mejía, candidato del PRD.
Ese fue el último baile electoral del viejo caudillo reformista, pues el 14 de julio del 2002 se despidió de este mundo, dejando un enorme vacío en la política local y abandonada la que fue por muchos años su residencia familiar, en la Máximo Gómez 25, parte atrás.