
Santo Domingo, R.D. – El dirigente político Elías Hasboun afirmó que la República Dominicana necesita un Código Penal moderno que fortalezca la justicia, proteja los derechos de las víctimas y responda a las nuevas realidades sociales, al tiempo que defendió la necesidad de sancionar con firmeza a quienes destruyen la honra y la reputación de otras personas mediante acusaciones falsas.
Durante una entrevista concedida al programa “El Cafecito con Solimán”, Hasboun fijó su posición sobre el debate nacional en torno a la reforma del Código Penal y las críticas de algunos sectores que han calificado determinadas disposiciones como una supuesta “ley mordaza”.
“La libertad de expresión constituye uno de los pilares de toda democracia y debe preservarse, pero jamás puede convertirse en un escudo para mentir, difamar, injuriar o fabricar falsas acusaciones que destruyan la vida, la familia, el trabajo y la dignidad de un ser humano”, sostuvo.
El dirigente político expresó que respalda la decisión del legislador de establecer consecuencias penales contra quienes utilicen los medios de comunicación, las plataformas digitales o cualquier otro mecanismo para difundir informaciones falsas con la intención de causar daño a terceros.
Sin embargo, aclaró que ese respaldo no significa que todas las disposiciones deban permanecer invariables.
Hasboun consideró necesario que el Congreso Nacional revise la proporcionalidad de las penas contempladas para esos delitos, debido a que algunas de ellas resultan excesivas al compararlas con las sanciones previstas para hechos de mayor gravedad.
“No podemos perder de vista el principio de proporcionalidad. Existen penas para estos delitos que incluso superan las contempladas para un homicidio involuntario. Ese aspecto merece ser revisado con objetividad, porque la ley debe ser firme, pero también justa y equilibrada”, afirmó.
Asimismo, destacó que el proyecto de reforma contiene importantes avances que, a su juicio, no han recibido suficiente atención dentro del debate público.
Entre ellos mencionó la actualización de numerosas figuras penales, el fortalecimiento de la protección a las víctimas, la incorporación de nuevas conductas delictivas acordes con la evolución de la sociedad, el endurecimiento de sanciones para delitos graves y la modernización de un Código Penal que permaneció rezagado durante décadas.
Hasboun señaló que el país no debe permitir que el debate se reduzca únicamente a un artículo específico, sino valorar la reforma en su conjunto.
“El pueblo dominicano merece un Código Penal moderno, equilibrado y capaz de proteger tanto las libertades públicas como el derecho al honor, la intimidad y la dignidad de cada ciudadano. Defender la libertad de expresión nunca puede significar tolerar la mentira deliberada o la destrucción injusta de una persona”, expresó.
Finalmente, exhortó a los distintos sectores políticos, sociales, jurídicos y de la comunicación a continuar el diálogo con responsabilidad y altura, procurando perfeccionar los aspectos que lo requieran sin perder de vista los importantes avances que representa la reforma para el sistema de justicia dominicano.
“Las buenas leyes son aquellas que logran equilibrar derechos, establecer responsabilidades y fortalecer la confianza de los ciudadanos en la justicia. Ese debe ser el verdadero objetivo de esta reforma.”, concluyó Hasboun.*