
Santo Domingo.- El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) expresa su profunda preocupación por el acelerado deterioro del sistema público de salud, al indicar que miles de dominicanos y dominicanas enfrentan hospitales con menor capacidad de respuesta, escasez de medicamentos, déficit de personal.
El doctor Rafael Gonzalez titular de Salud de la organización señala que los servicios en lugar de fortalecerse, continúan debilitándose debido a la improvisación, falta de planificación y de gerencia por parte del gobierno del PRM.
Dice que mientras el Gobierno insiste en presentar una imagen de avances, la realidad que viven diariamente pacientes, médicos y personal de salud cuenta una historia muy distinta.
Sostuvo que lo que está ocurriendo no son hechos aislados, sino señales de un sistema que pierde capacidad para atender con oportunidad y dignidad a quienes más lo necesitan.
“Uno de los casos más preocupantes es el del Hospital Salvador B. Gautier. Diez quirófanos fueron diseñados para operar; hoy solo cinco están funcionando. La unidad de hemodinamia permanece cerrada, la emergencia continúa laborando en condiciones inaceptables y los propios pacientes denuncian la falta de agua en áreas sanitarias” afirma.
El doctor Gonzalez precisa que en lugar de presentar un plan de reorganización que garantice la continuidad de los servicios y proteja tanto a los pacientes como al personal médico, el director del Servicio Nacional de Salud ha planteado públicamente el desalojo del hospital. Esa reacción evidencia improvisación y ausencia de planificación.
Indicó que durante el período 2012-2020, el proceso de intervención de hospitales se desarrolló mediante una programación gradual de desocupación y redistribución de servicios para reducir el impacto sobre la población. Hoy no existe una estrategia conocida que ofrezca garantías similares.
Precisa queLa situación del Gautier no constituye un caso aislado. En distintos hospitales del país persisten problemas de falta de especialistas, déficit de personal, limitaciones de equipos, reducción de procedimientos y emergencias cada vez más congestionadas.
“A esto se suma una preocupación adicional: las denuncias de profesionales de la salud que afirman sentirse presionados cuando intentan advertir sobre las condiciones en las que operan algunos centros hospitalarios” sostiene.
Manifiesta que actualmente, cerca de 5,400 pacientes permanecen en lista de espera para recibir medicamentos de alto costo. Entre ellos se encuentran, desde 2024, al menos 69 pacientes diagnosticados con enfermedad de Crohn y colitis ulcerativa que continúan esperando tratamientos indispensables mientras su condición clínica se agrava.
La crisis también se refleja en otros hospitales del país. En Haina, por ejemplo, la falta de personal e insumos limita la prestación de los servicios y obliga al personal existente a trabajar bajo una sobrecarga permanente.
Los propios indicadores oficiales confirman el deterioro. De acuerdo con el SISMAP Salud, 83 hospitales presentan niveles críticos de desempeño en áreas tan sensibles como gestión clínica, calidad de los servicios y administración hospitalaria. Estos resultados demuestran que no estamos frente a situaciones aisladas, sino ante un problema estructural que requiere respuestas inmediatas.