Santo Domingo.- Legisladores reaccionan consternados ante la muerte de un niño a manos de un exconvicto por violación sexual y piden un mayor seguimiento y el endurecimiento de las penas.
Las reacciones más críticas provienen de las legisladoras, quienes incluso llegan a pedir la extirpación del órgano para los violadores.
Rafaela González, diputada de la Fuerza del Pueblo, afirmó que los violadores no se regeneran y que en el nuevo código penal se establece un seguimiento para estos infractores, así como penas de hasta 30 años de prisión.
La legisladora se mostró de acuerdo con la castración química de los violadores porque es difícil que ellos puedan dejar de incurrir en esa práctica.
Sin embargo, para el diputado oficialista Eugenio Cedeño, basta con la castración, ya que es necesario fortalecer el cuidado de los padres hacia sus hijos.
Afirmó que el impulso de los violadores se origina en el cerebro y no en los genitales, por lo que no apoya esas medidas extremas.
Indicó que desde la infancia es importante enseñar a los niños a respetar su intimidad y a no dejar que nadie los vea desnudos, pero, sobre todo, a no abandonar a sus progenitores.
Los legisladores incluyeron en el nuevo Código Penal una pena de 20 a 30 años para el delito de violación sexual.