República Dominicana.-El Subgabinete Agropecuario de la Fuerza del Pueblo denunció que durante el año 2025 las importaciones agropecuarias se duplicaron hasta alcanzar los US$6,000 millones anuales, una política que, según afirmó, desplazó la producción nacional y profundizó la crisis del sector agropecuario dominicano.
La denuncia está contenida en un documento de balance agropecuario correspondiente al año 2025, dado a conocer por Héctor Acosta, durante una rueda de prensa en la que habló en nombre del Subgabinete Agropecuario y de Secretaría de Asuntos Agropecuarios de la organización política.
En el documento, Acosta advierte que “la difícil situación que ha venido atravesando la agropecuaria del país en los últimos años se empeoró durante el 2025 en perjuicio de los productores y de los consumidores”, subrayando que los principales afectados han sido los pequeños y medianos productores.
BALANCE AGROPECUARIO AÑO 2025
La difícil situación que ha venido atravesando la agropecuaria del país en los últimos años se empeoró durante el 2025 en perjuicio de los productores y de los consumidores.
Por el lado de los productores, muchos pequeños y medianos, tanto privados como de reforma agraria, quebraron y otros quedaron en situaciones económicas precarias debido a múltiples aspectos, entre los cuales se pueden mencionar los siguientes: (1) Continuaron aumentando las importaciones de productos agropecuarios aún en momentos de la cosecha nacional del rubro de que se trate, las cuales se han duplicado en los últimos años hasta alcanzar unos 6,000 millones anuales, (2) La mayoría de los pequeños y medianos productores no tuvieron acceso a los recursos asignados al Banco Agrícola para ser prestados a tasa cero de interés, ya que los mismos fueron entregados a grandes empresarios con más posibilidades de obtener financiamiento de la banca privada; incluyendo entregas a personas que no tienen vinculación directa con las actividades agropecuarias, (3) Los servicios de capacitación y extensión o asistencia técnica a los productores prácticamente desaparecieron como consecuencia de la cancelación de miles de técnicos y profesionales agropecuarios en áreas especializada de la producción; provocando, además, el descalabro de los programas de sanidad animal, de vigilancia y control cuarentenario en puertos, aeropuertos y frontera, incrementándose los rechazos en el exterior de furgones de productos alimenticios exportados de la República Dominicana; y, facilitando la introducción al país y mal manejo de plagas y enfermedades que afectaron los cultivo y la pecuaria, (4) Los productores de arroz del Bajo Yuna, de plátanos del sur profundo y de café de Rancho Arriba, San José de Ocoa y de Polo, Barahona afectados por el huracán Melissa no recibieron las ayudas prometidas por el Estado para compensar sus pérdidas, (5) No se pagaron las deudas del Estado con productores por cientos de millones de pesos, como cebolla 200 millones, ajo 187 millones, papa 25 millones, habichuela 205 millones y también con dueños de equipos de preparación de tierras en San Juan de la Maguana 74 millones, (6) Insuficiente apoyos directos a los productores más vulnerables en material de siembra, preparación de tierras gratuita y agroquímicos y (7) La deuda de unos 1,000 millones de pesos del Estado ha llevado casi a la quiebra a la Aseguradora Agropecuaria Dominicana (AGRODOSA) e impidió a dicha institución pagar a los productores las pérdidas ocurridas, principalmente por fenómenos atmosféricos como tormentas, huracanes, inundaciones y tornados.
Lamentablemente, la mayoría de los subsectores agropecuarios tuvieron un año 2025 llenos de incertidumbres y precariedades, sin rentabilidad en sus operaciones y, peor aún, llevó a muchos a tener que abandonar las actividades que han desarrollado por años para el sustento de sus familias.
En el aspecto macroeconómico, la difícil situación del sector se evidencia por la tendencia a la caída de la producción agropecuaria contenida en el último Informe de la Economía Dominicana y la proyección del descrecimiento del Producto Interno Bruto Agropecuario (PIBA) realizada por el Banco Central de la República, a pesar de que el 2025 fue un año de precios moderados de los insumos de producción importados fertilizantes, maíz y soya; y, además de que el precio del petróleo se presupuestó a 85 dólares el barril y el mismo afortunadamente no alcanzó ni siquiera los 70 dólares.
Para entender mejor el balance de la agropecuaria nacional del año pasado, se presenta un breve panorama de los principales subsectores productivos agrícolas y pecuarios.
(i) Arroz: La importación de unos 4.7 millones de quintales de arroz el año pasado, la mayor parte durante el último trimestre, inundaron los canales de comercialización del país y produjeron un sobre inventario que no permitió a los molineros recibir con la fluidez necesaria el cereal de la cosecha de segunda etapa o de invierno 2025 a los productores a ningún precio por falta de espacio de almacenes y por dificultades financieras; provocando la peor crisis en décadas del subsector, tal como denunció en varias ocasiones la Federación Nacional de Productores de Arroz (FENARROZ).
El drama que vivieron los productores durante la referida cosecha se puede catalogar de una tragedia dantesca, como bien describió el afamado poeta y escritor italiano Dante Alighieri en su obra maestra la Divina Comedia. Factorías que no podían entregar sacos a los productores para realizar sus cosechas debido a que sus almacenes estaban llenos, productores que se devolvieron con los camiones cargados de arroz a sus fincas porque no pudieron recibírselos, patanas cargadas de arroz importado pasando frente sus fincas y muchos que vivieron la triste realidad de ver perderse sus cosechas ya que el arroz cuando se madura hay que cosecharlo porque de lo contrario cae al suelo y germina o se pudre.
Por si fuera poco, continúan las importaciones del cereal que permite pronosticar una profundización de la crisis para la cosecha de primavera del presente año 2026, ya que se tendría en abril un inventario de unos 7 millones de quintales cuando comienza el grueso de la cosecha, es decir, unos 2.2 millones más de lo necesario para cuatro (4) meses de consumo nacional que es de unos 1.2 millones mensuales
(ii) Pollo y Huevo: Un subsector avícola con la capacidad instalada para producir más de la demanda del país y de las exportaciones hacia Haití y otras islas, pero que lamentablemente le faltó lo que más necesitan estos productores, la planificación por parte de las autoridades, y el 2025 no fue diferente. Esta carencia de organización, el cierre temporal del mercado haitiano y ciertas importaciones innecesarias de pollo provocaron en algunas ocasiones sobre inventario y en otras faltantes, ocasionando grandes pérdidas y la quiebra de miles de pequeños productores; así como altos precios de la carne de pollo, la principal proteína animal que consumen los dominicanos.
Muestra de la falta de planificación fue el hecho de que en diciembre, el mes de la mayor demanda, los comercializadores denunciaron un desabastecimiento de pollo que provocó un precio de hasta120 pesos la libra en colmado porque no se tomaron las medidas correspondientes, especialmente las de aumentar las incubaciones.
(iii) Leche: La ganadería lechera también tuvo un año 2025 llena de precariedades debido, entre otras cosas, a los altos costos de producción, las importaciones excesivas de leche en polvo, deficiencia en los servicios técnicos sanitario y deficiente reforzamiento de los laboratorios. Asimismo, se ha sentido la falta de iniciativas del Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (CONALECHE) en la recomendación y aplicación de políticas, proyectos y programas en beneficio de la ganadería lechera. Muchos productores han dedicado sus fincas a otros usos o las han vendido, por lo que se estima que ha ocurrido una reducción de un 20% de los mismos al pasar de unos 60 mil a unos 48 mil productores.
(iv) Porcino: La Peste Porcina Africana (PPA) continuó haciendo estragos en toda la geografía nacional, llevado a la casi desaparición de una industria altamente eficiente que utiliza en sus procesos estándares internacionales, alta calidad genética, infraestructuras modernas y naves bajo ambiente controlado. Antes de la PPA el país contaba con un plantel de 110 mil madres reproductoras y una producción de 140 mil cerdos terminados mensuales de 100-110 kgs de peso, con lo cual se abastecía el 80% de la demanda nacional para consumo directo y para las embutidoras. Como resultado de prácticas inadecuadas para enfrentar la PPA, se estima que al finalizar el 2025 solo quedaban unas 35 mil cerdas reproductoras que producen unos 35-40 mil cerdos mensuales.
Debido a ello, las importaciones de carne de cerdo se han incrementadoen más de un 200% al pasar de unas 30 mil TM a más de 100 mil TM anuales, fuga de unos 270 millones de dólares y la población tuvo que comer cochinillos importados en la navidad pasada.
(vi) Habichuela: La producción en el valle de San Juan ha ido disminuyendo sustancialmente desde unos 500 mil quintales anuales a solo unos 60 mil quintales el año pasado debido a: (a) Insuficientes y deficientes operativos de preparación de tierras gratuitos a los productores y deudas atrasadas con los dueños de equipos, (b) Utilización de semilla de mala calidad y (c) Presencia de la nueva plaga denominada trips.
(vii) Ajo: Igual a lo ocurrido en el valle de San Juan con la habichuela, la producción de ajo en el valle de Constanza ha disminuido desde unos 200 mil quintales anuales a solo 46 mil quintales en 2025 debido a: (a) Introducción de una nueva variedad llamada bochinche o trompa de elefante que cocina diferente a la variedad tradicional y no es del gusto dominicano (b) Falta de apoyo oficial en asistencia técnica y (c) Atraso del Estado en el pago de la cosecha a los productores.
(viii) Banano: La producción de banano, uno de los principales cultivos de exportación del país, también experimentó un gran retrocesoque se evidencia por los aspectos siguientes: (a) Daños ocasionados por la plaga Acaro Bronceado del Banano debido a su mal manejo, (b) La Asociación de Productores de Banano (ADOBANANO) que aglutinaba 1,850 socios ha visto descender a 1,300 el número de miembros o pequeños productores (reducción de 42%), (c) Las exportaciones disminuyeron en un 55% al bajar de 394 mil TM anuales a solo 255 mil TM y (d) La generación de divisas se redujo en un 35% al pasar de 247 millones a solo 183 millones de dólares anuales.
Por otra parte, para empeorar el panorama descrito, mediante los Decretos 115-25 y 209-25 sedispuso la fusión del Instituto Agrario Dominicano (IAD) con el Ministerio de Agricultura (MA), sin considerar, aparentemente, el gran impacto económico, social y de contribución a la seguridad y soberanía alimentaria de la nación.
Esta agricultura familiar diversificada, con fincas que tienen una extensión promedio de 50 tareas diseminadas en toda la geografía Nacional en unos 600 asentamientos con unos 112,000 campesinos, beneficia a más de 500 mil dominicanos de manera directa asumiendo una media de 5 miembros por familia asentada.
En lugar de su fusión con el Ministerio de Agricultura, la transformación del IAD debería ser en un Instituto de Desarrollo Rural (INDDER) que tendría múltiples ventajas para el desarrollo sostenible de la ruralidad, la calidad de vida de los campesinos y para el país en términos del fortalecimiento de la seguridad y soberanía alimentaria.
Por el lado de los consumidores, durante el año 2025 la población continuó padeciendo la disminución de su poder adquisitivo debido a los altos precios de los alimentos, los cuales se han incrementado entre un 60% en algunos productos hasta más de 100% en otros. Según el Banco Central, el costo de la Canasta Básica Familiar de los más pobres se ha incrementado en un 36% al pasar de 21,154 a 28,849 pesos en el período 2020-2025; de manera que ahora el salario mínimo promedio de 15 mil pesos solo alcanza para cubrir un 52% de las necesidades básicas de los dominicanos más desposeídos o vulnerables.
Todos los programas, proyectos e iniciativas orientadas a aumentar la producción y a reducir el precio de los alimentos fracasaron, entre los que se pueden mencionar: (i) La nefasta Ley 6-22 o Tasa Cero, (ii) A Comer del Campo a los Colmados, (iii) RD-Siembra (iv) Memorandos de Entendimiento Guyana-República Dominicana y (v) Reconversión del Valle de San Juan.
En consecuencia, ocurrió todo lo contrario, la sociedad dominicana vivió momentos de angustia, desesperación e impotencia el pasado año 2025 ya que los precios de los alimentos se mantuvieron altos e incrementándose muchos de ellos, lo que provocó que los pobres solo pudieran hacer una o dos comidas al día y con arroz a 45 pesos la libra, habichuela a 90, guandules a 120, pollo a 120, huevo a 12, cerdo a 145, ajo a 200, cebolla a 60, plátano a 45, cerdo asado a 700, etc…, etc, los dominicanos tuvieron la cena de navidad más costosa de la historia y muchas madres tuvieron que soportar la triste realidad de ver sus hijos acostarse con el estómago vacío.
MUCHAS GRACIAS
Santo domingo, DN 26 de enero de 2025