ESTADOS UNIDOS.-El estelar infielder de los Astros de Houston Carlos Correa informó el viernes que el artista Bad Bunny se interesó en pagarle la póliza de seguro que le habría permitido jugar con Puerto Rico en el próximo Clásico Mundial de Béisbol
Sin embargo, Correa agregó que la organización de Houston, la oficina del comisionado de Grandes Ligas y su agente Scott Boras no le dieron el visto bueno a la propuesta, que presuntamente también incluía el seguro del torpedero Francisco Lindor de los Mets de Nueva York
"Todos me dijeron que era una mala idea. Me dijeron que la compañía de seguros que me propusieron tenía casos en los que no les pagaba a los jugadores. Como no fue aprobada por la MLB, ni por la organización, ni por mi agente, no podía firmar mi vida con algo que tres personas en las que confío me dicen que no haga", dijo Correa al portal The Athletic.
Correa, Lindor y otros jugadores puertorriqueños no recibieron el visto bueno para jugar en el Clásico Mundial ante la falta de una póliza de seguro.
Mientras que la propuesta de Bad Bunny puede considerarse un noble gesto de parte de un puertorriqueño preocupado por el desempeño de su selección en un evento mayor, aceptarlo entraría en conflicto con las reglas de Grandes Ligas.
El artista y un asociado manejan una agencia de atletas, Rimas Sports, que no representa ni a Correa ni a Lindor. Correa es manejado por el súper agente Scott Boras, quien le ha firmado contratos por más de $260 millones de dólares en su carrera. Lindor, quien ha garantizado cerca de $400 millones hasta el 2031, es representado por David Meter.
Pero más allá de las reglas que supervisan los conflictos de intereses entre los jugadores y sus agentes y entre agencias rivales ¿por qué aceptarían dos peloteros megamillonarios que una tercera parte ajena a la situación pague sus seguros para jugar un evento?