Martín Matos, secretario de Energía y Minas del Partido Morado, manifestó que, en un momento en el que registramos un crecimiento de apenas el 2.1% del PIB en 2025, el evidente deterioro del sector eléctrico exige atención urgente. Las cifras nos generan una extrema preocupación.
Informó que las pérdidas totales de distribución aumentaron del 27% en 2019 al 42.9% en 2025. Este profundo deterioro ha provocado que el subsidio eléctrico prácticamente se haya triplicado en los últimos seis años.
"Si consideramos el incremento tarifario realizado en 2021-2022, con un impacto económico estimado en 400 millones de dólares, el déficit real alcanzaría los 2,200 millones de dólares", indicó el ingeniero Matos.
El deterioro financiero es dramático: pasamos de un promedio de RD$40,597 millones (2016-2020) a RD$115,542 millones en 2025. El subsidio eléctrico alcanza el 1.6% del PIB, lo que equivale a 1,800 millones de dólares anuales. Es como verter el dinero del pueblo en un saco roto.
Afirmó que en 2025 el gobierno gastó más en cubrir pérdidas eléctricas que en invertir en el futuro del país: el subsidio eléctrico representó el 1.6% del PIB, mientras que la inversión pública total fue del 1.4% del PIB.
Aunque las autoridades estiman la inversión pública del año pasado en un 2.4% del PIB, una parte se destinó a gasto de capital, por lo que la inversión pública real terminó siendo del 1.4% del Producto Interno Bruto.
Gastamos más en cubrir la ineficiencia que en construir el futuro. Cada peso perdido debido a la inoperancia del sector eléctrico es un peso que no se invierte en hospitales, escuelas, agua potable o transporte.
Las pérdidas han aumentado cada año desde 2020 hasta 2025, desmintiendo la excusa de que se incrementaron debido a la pandemia. Si así fuera, habrían disminuido a partir de 2021. En cambio, el deterioro se ha acelerado.
Para dimensionar la gravedad, comparemos con los estándares regionales: sistemas eficientes (Chile, Perú) tienen pérdidas del 6% al 12%, mientras que el promedio latinoamericano es del 15%.
Sistemas con problemas estructurales graves: 25%-30%. República Dominicana en 2025: 42.9%.
El 42.9% de pérdidas no solo refleja ineficiencia, sino también la ruptura del modelo de distribución y la incapacidad gerencial.
Significa que casi la mitad de la energía comprada no se cobra debido a pérdidas técnicas, fallas de gestión y problemas de cobranza. Esto destruye toda posibilidad de sostenibilidad financiera.
Ante esta situación, el país exige una estrategia clara con metas verificables y plazos concretos. No sabemos:
¿Cómo reducirán las pérdidas del 42.9%? ¿En qué plazo esperan obtener resultados? ¿Qué medidas aplicarán contra el fraude? ¿Cómo mejorarán la gestión de las distribuidoras?
¿De qué manera se aplicarán las mejoras? Existe un Pacto Nacional por la Reforma del Sector Eléctrico, firmado en 2021 con el consenso de diversos sectores, que el gobierno no está aplicando.