PUNTA CANA.-El Salón de la Fama del Béisbol Latino celebró su décimo segunda clase de exaltación con un fin de semana de actividades que reunió a grandes figuras del béisbol y a la crónica deportiva internacional.
La gala reunió a grandes figuras del béisbol latino y estuvo marcada por la emoción, los recuerdos y mensajes de inspiración. Los nuevos inmortales del beisbol latino son: Adrián González, Bartolo Colón, Julio César Franco, Francisco Rodríguez y Miguel Tejada.
Rodríguez no pudo estar presente debido al reciente fallecimiento de su hijo, mientras que cada uno de los exaltados fue homenajeado con un material audiovisual que resalta su trayectoria, estadísticas y récords.
La conducción de la ceremonia estuvo a cargo de los comunicadores Enrique Rojas y Natasha Peña, bajo la producción de Leonte Landino.
Además, se realizó un homenaje póstumo a exjugadores latinos, recordando el legado de Ed Acosta, Diego Seguí, Félix Torres, Carlos Lezcano, Jesús Montero y Octavio Dotel.
Adrián González recordó sus inicios en Tijuan a. “El talento abre puertas, pero el carácter es lo que te mantiene dentro. La disciplina y el respeto que aprendí de niño fueron la base de mi carrera”.
De su lado, Julio César Franco habló del sacrificio detrás del sueño. “El camino a Grandes Ligas no es fácil ni barato. Se construye con trabajo, calor, cansancio y una fe inquebrantable”.
En tanto, Miguel Tejada agradeció a quienes marcaron su vida. “Dios, mis padres y quienes creyeron en mí fueron el motor para levantarme cada vez que caí y seguir luchando por mis objetivos”.
Mientras que Bartolo Colón, con su característico tono humilde, resaltó el valor de la familia y las oportunidades recibidas.
“Gracias a Dios, a mis padres, a mi esposa y a quienes me ayudaron a volver al terreno. Los Yankees me dieron otra oportunidad para demostrar que aún podía competir”, señaló Colón.
La ceremonia reafirmó el impacto del pelotero latino en el béisbol mundial y el poder de las historias de superación que nacen en escenarios humildes y terminan en la inmortalidad deportiva. El Salón de la Fama del Béisbol Latino continúa consolidándose como el espacio donde las leyendas reciben el reconocimiento a carreras que marcaron generaciones.