
SANTO DOMINGO.- El incremento en los precios de los alimentos continúa afectando a los dominicanos, y en esta ocasión el impacto se siente con fuerza en el café, un producto de consumo cotidiano que ha alcanzado cifras récord en el mercado.
El encarecimiento del grano no solo ha modificado los hábitos de consumo, sino que también comienza a reflejarse en el día a día de quienes dependen de esta bebida para iniciar su jornada. Vendedores y consumidores coinciden en que el aumento es cada vez más difícil de sostener.
“A $40 el de sobre y el grande a $525”, expresó Pascual, colmadero, al referirse a los nuevos precios del producto.
Quienes comercializan café en las calles aseguran que el alza ha sido considerable en poco tiempo. Marisela Sena, vendedora, explicó que “el vasito con cremola a 35 y normal a 25 y está demasiado caro, ha subido más de la mitad”.
De su lado, Ramona Martínez también evidenció el impacto en los costos. “Pues tú te imaginas que uno se vaya a beber un cafecito y una libra de café cuesta 420 pesos. Mira, yo vendo café aquí, y a como yo tengo que vender café a 25 pesos un vasito de café”, señaló.
Ante esta situación, muchos comerciantes se ven obligados a replantear sus precios, aunque reconocen el riesgo de perder clientes. “Claro, si sigue subiendo el café tenemos que subirle el café también”, afirmó Martínez.
En la misma línea, Milagros Rosario sostuvo que “subirlo porque si nos suben a nosotros tenemos que subir también”, mientras que Sena advirtió sobre la reacción de los consumidores: “No se le puede subir porque la gente no lo quiere, si se le sube más no lo van a querer comprar”.
El panorama coloca a los vendedores en una posición difícil, entre aumentar los precios para sostener sus ganancias o mantenerlos y asumir pérdidas, en medio de una inflación que continúa impactando productos esenciales en la canasta básica.