
REDACCION INTERNACIONAL (AGENCIAS).-Los precios internacionales del petróleo registraron fuertes subidas este lunes después de que Israel lanzara ataques aéreos contra el centro y el oeste de Irán, mientras las principales bolsas asiáticas cerraron con importantes pérdidas en un contexto marcado por la tensión geopolítica en Medio Oriente y la creciente expectativa de nuevas subas de las tasas de interés en Estados Unidos.
El crudo Brent, referencia internacional del mercado, aumentó un 5,1% hasta los 97,83 dólares por barril. En tanto, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 4,8% y alcanzó 94,85 dólares por barril.
La reacción de los mercados energéticos se produjo después de que Israel atacara territorio iraní durante la madrugada del lunes en respuesta a un lanzamiento de misiles. La televisión estatal iraní informó que se escucharon explosiones en las ciudades de Isfahán, Tabriz y Teherán, aunque no ofreció detalles adicionales de inmediato.
La nueva escalada militar volvió a poner en duda los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una tregua duradera entre Washington y Teherán. La semana pasada, negociadores estadounidenses e iraníes alcanzaron un acuerdo preliminar para extender el alto el fuego vigente, pero el entendimiento todavía no quedó formalizado.
Los últimos acontecimientos agregaron incertidumbre sobre la situación en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo. La guerra entre Estados Unidos e Irán mantiene prácticamente bloqueado el paso de los envíos de crudo a través de ese corredor marítimo, un factor que alimenta la preocupación por el suministro global de energía.
La suba del petróleo coincidió con una jornada de fuertes retrocesos en los mercados bursátiles asiáticos. Los inversores reaccionaron tanto al deterioro de la situación geopolítica como a las señales provenientes de Estados Unidos sobre la evolución de la economía y la política monetaria.
En Japón, el índice Nikkei 225 cayó un 4,2% y cerró en 63.804,77 puntos. La baja se produjo después de que el gobierno japonés revisara a la baja la tasa anualizada de crecimiento económico del primer trimestre, desde el 2,1% estimado inicialmente hasta el 1,8%.
Corea del Sur registró uno de los descensos más pronunciados de la región. El índice Kospi perdió un 6,8% y terminó en 7.605,42 puntos. Samsung Electronics, la mayor empresa del país, cayó un 7%, mientras que SK Hynix retrocedió un 3,3%.
En Taiwán, el índice Taiex cedió un 3,8%. En Hong Kong, el Hang Seng perdió un 1,3% y concluyó la jornada en 24.631,64 puntos. En China continental, el índice compuesto de Shanghái bajó un 1,1%, hasta los 3.984,75 puntos.
La bolsa australiana permaneció cerrada debido a la celebración del cumpleaños del rey, jornada considerada festiva en el país.
Las pérdidas en Asia siguieron la tendencia observada el viernes en Wall Street, donde los principales índices estadounidenses sufrieron su peor sesión desde octubre.
El S&P 500 retrocedió un 2,6% hasta los 7.383,74 puntos. El promedio industrial Dow Jones cayó un 1,4% y cerró en 50.866,78 puntos. El índice Nasdaq, dominado por empresas tecnológicas, sufrió la caída más pronunciada al desplomarse un 4,2%, hasta los 25.709,43 puntos.