
SANTO DOMINGO, RD.- Con pesar, familiares y vecinos velan esta noche en la funeraria Blandino de la avenida Charles de Gaulle, los restos del joven Rawel Cierra, quien murió luego de varios días ingresado en el hospital Darío Contreras, a causa de un disparo que lo impactó momento en que se cruzó con una multitud que protestaba contra los apagones, en el sector Brisa del Este.
La familia del joven de 18 años, quien tenía una condición dentro del espectro autista, relatan que no había razón alguna para que, supuestamente, un agente de la Policía Nacional le propinara un balazo en la cabeza.
"Mi hijo se dirigía a comprar cena, que yo lo mandé, me pidió para comprar un chimi. Había una protesta en la avenida Hípica, una protesta por la luz y no pasaron ni siquiera tres minutos y me le dieron un tiro en la cabeza la Policía", dijo la madre del occiso, Esmirna Martínez.
Agregan que la víctima era una persona indefensa, además de ser muy cariñoso con sus allegados.
Piden que la justicia no deje pasar por alto este caso.
"Aquí la Policía a diario mata gente y no pasa nada y cuando la Policía se pone el uniforme te mata y se queda así. Yo quiero que esta vez se haga justicia. Esta y todas las veces, por las demás familias", manifestó Rogelín Sierra, padre de la víctima.
Los vecinos de Rawel también lo describen como un joven sano y servicial. Dicen que este caso es un llamado a la conciencia de los agentes del orden a ser racionales en el uso de la fuerza.
"Ese policía mató ese muchacho porque quiso, porque ese era un niño grande. No hay derecho a tirarle de frente a ese joven, esos asuntos de protestas de dispersan es con bombas lacrimógenas y camines de agua, no con tiros", afirmó Ignacio Berroa, vecino del joven.
En tanto, desde la dirección de comunicación estratégica de la Policía Nacional informaron que la institución investiga el caso para esclarecer las circunstancias en que ocurrieron los hechos.
Los restos de Rawel Cierra serán sepultados este martes