
SANTO DOMINGO NORTE.- La construcción del primer mercado municipal de Santo Domingo Norte ha despertado expectativas entre decenas de vendedores ambulantes que, por años, han comercializado sus productos en calles y aceras del municipio y ahora esperan tener la oportunidad de acceder a uno de los puestos de la nueva plaza comercial.
Según el comunicado entregado por el ministerio, el proyecto, iniciado por el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED), contará con una inversión de RD$87.7 millones y dispondrá de 82 puestos de venta distribuidos en dos niveles, con el propósito de organizar la comercialización de alimentos y otros productos en un municipio que hasta ahora no cuenta con un mercado municipal.
Durante el acto de inicio de los trabajos, el ministro Víctor "Ito" Bisonó explicó que la obra forma parte de un plan impulsado por el presidente Luis Abinader para descentralizar la actividad comercial y acercar los mercados a las comunidades.
"Es una obra que va a estar por los 90 millones de pesos y esperamos levantarla en unos 18 meses", indicó el funcionario.
Bisonó adelantó además que el Gobierno evalúa construir otros dos mercados en Sabana Perdida y Villa Mella, como parte de un proyecto para replicar este modelo en distintos municipios de la provincia Santo Domingo.
El nuevo mercado será levantado sobre un terreno de 2,686 metros cuadrados, contará con 1,445 metros cuadrados de construcción, 54 puestos comerciales en el primer nivel y 28 en el segundo, además de áreas para carnicerías, pescaderías, polleras, parqueos, oficinas administrativas, comedor, baños y sistemas de seguridad e incendios.
Para la alcaldesa de Santo Domingo Norte, Betty Gerónimo, la obra permitirá recuperar espacios públicos que hoy permanecen ocupados por vendedores informales.
"Así podemos recuperar esas áreas que tanto no podemos caminar con esos buhoneros que están en las calles, poderlos reubicar y darles un lugar digno donde puedan vender sus productos", expresó.
Sin embargo, entre los propios comerciantes prevalece la incertidumbre sobre cómo serán distribuidos los locales.
Felipe Fidel, quien vende de manera ambulante, afirmó que le gustaría formar parte del nuevo mercado si tiene la oportunidad.
"Si pudiera, sí; vender bien aquí", comentó.
Otros, como Cristian Valdez, dudan de que los espacios lleguen a quienes realmente los necesitan.
"Eso queda entre ellos porque hablan para su lado; al que necesita de verdad no lo ayudan. Pero claro que me gustaría tener una oportunidad ahí para no andar ambulante en la calle", manifestó.
Mientras, Besto Mejía mantiene la esperanza de conseguir un espacio cuando la obra sea concluida.
"Nadie sabe, cuando viene a ver consigo una esquinita ahí. Vamos a agarrarnos de Dios, que es el que sabe", dijo.
Aunque el nuevo mercado ofrecerá decenas de puestos para comerciantes, la cantidad de vendedores informales que actualmente ocupan calles y aceras de sectores como Los Guaricanos, Sabana Perdida y Villa Mella plantea el reto de definir un proceso de asignación de espacios y formalización comercial que permita integrar a la mayor cantidad posible de trabajadores informales.