La jueza envió una carta a Soto Sánchez en la que expresa que desde hace un tiempo su trato con ella se ha caracterizado por “constantes faltas de respeto y consideración” y que este ha pasado los límites confundiendo “la prudencia con el miedo”.

Germán Brito, quien junto a Soto Sánchez y otros tres magistrado conocieron el recurso de apelación que elevó el Procurador General a la sentencia de “no ha lugar” que favoreció a Félix Bautista y otros seis imputados, y que se encuentra en estado de fallo porque en una primera audiencia no se pudieron poner de acuerdo, dijo que el impasse no tiene que ver con ese proceso.

“Cada quien tiene derecho a pensar de la forma que mejor crea, sin excluir el sustentar y expresar la idea de que ese malagradecido, no era la persona adecuada para que la designaran en este cargo”, señala la jueza en su misiva, destacando que cuando se trabaja en un organismo colegiado es deseable obrar en pro de la armonía pero esta no debe tener como precio la pérdida de la dignidad y que ningún cargo conlleva la obligación de resignarse al irrespeto y al abuso.

Agregó: “Al que esa designación le mortifique debe recurrir a la paciencia, Caronte (mitología griega) no puede ser apremiado, ya falta poco para una recomposición, mientras al que así piense solo le queda recordar aquello de un político dominicano sobre un árbol de mango y donde debía colocarse el que quería comerse los mangos.

Le escribo porque quiero dejar claro mi rechazo a su proceso injusto, proceso éste que se ha exacerbado cuando ejerciendo una facultad que la legislación me acuerda ha procedido a disentir en ocasiones del criterio de la mayoría, le voy a puntualizar algunas cosas: El que disiente ejerce un derecho y si actuando con madurez acepta la decisión de la mayoría, pero mantiene y fundamenta sus planteamientos, ello no da derecho a nadie a querer someterlo a una especie de ordalía. 

No existe obligación de estar de acuerdo en todo”.

Igualmente, dijo: “Como bien sabe usted, este es un tribunal colegiado que está compuesto por personas distintas y con derecho a una forma de pensar particular, por lo que es el escenario menos indicado para reproducir practicas expresivas que castiguen y repriman la libertad de pensamiento individual que poseemos cada uno de los miembros que lo componemos. 

La jueza dijo que |sería aconsejable que, antes de hacer afirmaciones sobre una disensión, usted se tomara la molestia de leerla serenamente y sin prejuicios para que no suceda como en el caso FC, donde usted con una carga de agresividad, con un irrespeto palmario, afirmó que yo decía cosas en ese voto que se contradicen con decisiones diversas en las que yo había participado y se habían declarado inadmisibles los recursos, pero resulta que ese no era mi planteamiento, si lo era el señalamiento de una violación constitucional, ya que el procesado no había sido convocado a la audiencia, lo que a mi entender hacía nula la decisión recurrida, en este caso el procesado presentó una acción difusa en inconstitucionalidad, lanzándose usted enseguida a sugerir un flujo de informaciones entre la suscribiente y los abogados del caso, sin embargo, mi voto va en un sentido diferente; ellos persiguen la anulación de una norma con respecto al caso, yo afirmo algo diferente, además los criterios por mi externado son de mi exclusiva responsabilidad.

Supongo, que por todas las limitaciones mías, algunas reales y otras producto de su irracional intolerancia, es que no comprendo de dónde saca usted algo que expresó en una de las deliberaciones”.